Viendo las páginas precedentes, COPAS Y ALGO MÁS no se podía quedar por detrás sin rendir un pequeño tributo a Bogart.
Dicen que en nuestra capital se puede encontrar de todo, hecho que debía comprobar con algo realmente rebuscado (o no tanto, depende cómo se mire). Con mi cámara de fotos en ristre, comencé a buscar un bar que tuviera cierta relación con el cine negro americano, o con mitos del celuloide hollywoodiense y, si fuera posible, con algo con lo que se pudiera establecer una mínima conexión con nuestro personaje. Dicen que el que busca encuentra. Y encontré. Encontré el RICK´S CAFE AMERICAIN en la calle Juan Bravo 25. Si bien es cierto que la ubicación del local es completamente diferente a la ciudad de Casablanca, a ningún admirador nato de esta película se le pasará de largo el cartel que da nombre a este bar, y que es exacto al que fue el local de Bogart -en la ficción-. El RICK´S CAFÉ AMÉRICAIN se abrió en 1993, y no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que sus fundadores eran grandes entusiastas de la película de Michael Curtiz. Cuenta con un gran luminoso en la entrada que reproduce con todo lujo de detalles el local que Bogart dirigía en Casablanca allá por 1941. El local tiene una pequeña-gran terraza que en verano constituye el deleite de los aficionados al aire libre. También en esa época del año el local sale de sus lindes habituales y se extiende por el bulevar que atraviesa esta calle, a imitación de los lugares de la Castellana más de moda. La verdad es que el que quiera acción, aquí no la va encontrar. No ofrecen ningún tipo de actividad como las que suelen protagonizar esta sección. No es un lugar para escuchar música en directo o cuentacuentos. Eso sí, los amantes del billar, los dardos y las máquinas electrónicas pueden pasar una velada agradable compartiendo con los amigos, acompañados por música de todo tipo (española, blues, los fines de semana más fiestera). Eso sí, las lámparas, las mesas de mármol blanco e incluso la luz tenue de las lámparas al más puro estilo norteafricano, confieren al local un ambiente con cierto encanto. Y qué decir de todos los carteles que visten las paredes del RICK´S CAFÉ AMÉRICAIN... Lo clásico y lo moderno se dan cita en este remake de uno de los cafés más famosos que ha dado la industria del cine. Porque, como decían en Casablanca, "todo el mundo va a Rick´s", por donde, siento contradecir a Sam, el tiempo no pasará.n Marta Fernández |