Número 14, abril 2000
Radiografía de los jóvenes
Del 8 al 16 de abril, la Delegación de Infancia y Juventud del Arzobispado de Madrid celebra la semana jubilar de los jóvenes.


José Ramón, Ferdy, Pedro, Elia y Santiago se quitan la palabra de la boca para tratar temas que les atañen. Muchos cigarrillos, buen rollo, se ponen serios, se echan unas risas, se levantan, se sientan sobre sus piernas dobladas. Son conversaciones a retazos, salen cosillas.


Las alegrías

    Ferdy se lanza, "yo creo que la juventud es explosión, espontaneidad, risas y muchas ganas de vivir. Nos encantan los bares de copas, estar de tertulias, aprovechar ocasiones para irnos de viaje y, of course, los deportes, el fútbol…" "Parece que no — dice Elia pero el fútbol une mucho". José Ramón interviene, "cuando yo estuve en la Cruz Roja, compartí muchas cosas con los jóvenes que allí trabajaban: entre nosotros había mucho compañerismo, teníamos pasión por ayudar a los demás…"




Las penas

    Pedro se pone serio, "sí, muy bien, pero a mí me da la impresión de que como estudiantes vivimos en un clima de inestabilidad brutal, provocado por los nuevos planes de estudios. Ya no puedes dormirte pensando que tienes que aprobar un examen y se acabó. Encima te pones a trabajar y tienes unos sueldos terribles, te pueden despedir por el morro… y además somos carne de cañón, porque intentan manipularnos desde los medios de comunicación, la publicidad". Santiago le interrumpe, "hombre, también a nuestros padres y madres les manipulan con los detergentes mejores. A medida que voy creciendo en edad me doy cuenta de que comprar una determinada marca o seguir las pautas de la moda no te hace más feliz". "Uno de los problemas gordos — dice Ferdyes la falta de comunicación profunda entre nosotros, los jóvenes. Sí, nos vamos de copas y nos decimos tres chorradas, pero a lo mejor el que tengo en frente no ha hablado en toda la noche y ni te has enterado de lo que le pasa. Lo que ocurre es que esta sociedad nos demanda mucho ritmo. Nos llamamos por la noche: ¿qué tal estás? , bien, pero me importa un rábano, porque estamos agotados. Estás tan cansado que sólo buscas juerga en tus amigos. Otro tema gordo es el de las parejas. Hay muchas separaciones y divorcios, y a los jóvenes nos empieza a preocupar ver a tus amigos, que se han casado hace nada y se están separando, porque ha desaparecido la comunicación. Yo creo que hay que cuidar mucho la relación desde la etapa de noviazgo". José Ramón apostilla, "me parece que el problema está en que no buscamos tiempo para pararnos y pensar qué tengo, qué puedo cambiar, quién soy. Para entablar una relación sincera con alguien tenemos que pasar antes por una reflexión sobre nosotros mismos. Hoy las relaciones son epidérmicas porque nos da miedo pararnos". "Es verdad —dice Santiago -, si no nos conocemos no seremos capaces de comunicarnos sino de estar siempre tonteando". Pedro está de acuerdo, "por ejemplo, ya no se piensa en juguetes de familia numerosa, sino de forma individual, la consola…" José Ramón añade, "lo penoso es que tenemos ganas de darnos pero tenemos miedos, creemos que esto que me pasa a mí no le pasa a nadie".