| El secreto de Joe Gould Joseph Mitchell Editorial Anagrama La hamponería literaria americana poco tendría que envidiar a la europea con una docena de tipos como Joe Gould y un par de retratistas de extrañezas como Joseph Mitchell. El cándido e inquietante protagonista de estos reportajes periodísticos que publicó Mitchell en el New Yorker entre los años cuarenta y sesenta, era un indigente que consiguió encandilar, sorprender y, por supuesto, explotar econó- micamente a poetas de la talla de E.E.Cummings o Ezra Pound con el proyecto de una obra monumental, doce veces más larga que la Biblia, llamada Historia oral de nuestro tiempo en la que se recogerían los miles de diálogos, biografias, desencantos, borracheras y alegrías de esa jaula de grillos humana que era el Manhattan de mediados de siglo.
Gould es un hampón, pero también un asceta de la pobreza (con ketchup), una tragedia humana en busca de reconocimiento, un loco o un perfeccionista capaz de rescribir durante toda su vida un capítulo hasta encontrar la forma definitiva, alguien de quien todos se ríen pero a quien todos admiran, el perfecto resumen de la inutilidad del ejercicio literario como prestigio humano. Son pocas las ocasiones en las que el periodismo se vuelve gran literatura; he aquí una de ellas. |
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Otros Museos de la Comunidad de Madrid
Lunwerg Editores C.A.M. La dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid ha editado un libro imprescindible para el madrileño castizo que se cree que lo tiene todo visto con el museo de El Prado. El único "paseo del arte" no es el que se encuentra en los aledaños de nuestra pinacoteca. Madrid, tomada de una sola pieza, es un libro abierto de incalculable riqueza. Para muestra, la casa de Lope de Vega, un edificio típico del XVII cuyo interior está amueblado con enseres que pertenecieron al gran comediógrafo español, con el oratorio, el curioso dormitorio de sus hijas y un buen número de primeras ediciones de sus obras. Pero si apetece ver impresionismo del nuestro, nos vamos al Sorolla, con su precioso jardín de tipo mediterráneo. Si nos acercamos a Colmenar de Oreja encontramos la obra de un apenas conocido Ulpiano Checa, con cuadros que quitan el hipo; o al museo Benedito, en pleno barrio de Salamanca con sus sangrantes y hermosas naturalezas muertas.Es de esa clase de "libros de itinerarios" para desbrozar Madrid en unas semanas. Las reproducciones de las láminas son inmensas y la edición está cuidadísima. Eso sí, un pelo caro, una pega evidente. Isabel García |