El libro de Barash no es una biografía al uso, donde se cuenta de pe a pa el itinerario artístico de Giotto, sino que se nos muestran los ejemplos más ilustrativos de su obra a través de un original y pormenorizado estudio del gesto. Indudablemente, Giotto rompió con el convencionalismo bizantino, con el hieratismo de los rostros y se acercó decididamente a la orilla de un mayor dramatismo, de una más vital representación de los hechos. La inmovilidad de los rostros de Giotto transmiten una ligereza sin precedentes, un arte que expresa lo divino y lo humano de una forma nueva. Por eso, merece la pena echarse unos kilómetros desde Roma (cuando se tenga ocasión) para acercarse a Asís y contemplar los frescos que pintara el maestro en la basílica donde está enterrado San Francisco; y visitar también la capilla de la Arena de Padua, y la Santa Croce de Florencia... En todas ellas, Giotto dejó evidencia de su arte y de su fe. Sí, porque sería un error tremebundo elogiar al maestro florentino del XIV únicamente por sus dotes de innovador en las formas y técnicas. En sus frescos, la lectura en clave artística no puede ignorar la lectura religiosa. Los rostros de los amigos de Jesús en La lamentación sobre el cuerpo de Cristo de la Capilla de la Arena de Padua no dejan indiferentes al espectador. Giotto transmitió el testimonio de una fe vivida en un mundo que se acercaba al abismo de un nuevo periodo. Su unión de fe y pintura es la Suma Teológica de Tomás de Aquino en el campo de la filosofía y la Divina Comedia de Dante Aliguieri en literatura.
La obra de Barasch se centra en los gestos de los personajes que aparecen en los frescos de Giotto, influidos por los ademanes y movimientos que tenían lugar en los tribunales de justicia, en la liturgia y en las representaciones teatrales. Sobre este punto hay que recordar que los Autos y Misterios eran muy populares desde mediados del siglo XIII en Italia, siendo de destacar la importancia de los franciscanos en su introducción y difusión. El autor del libro desarrolla los diversos temas sugeridos por el artista: las manos cruzadas sobre el pecho, el gesto de la oración, el sobrecogimiento de los rostros, las manos elocuentes, las manos cubiertas. El trabajo es espléndido y viene acompañado de láminas... y no es caro. |