Dr. JekyllUn futuro no muy lejano. Gattaca es una estación espacial que prepara personal para investigaciones científicas. Jerome (Ethan Hawke) es un joven aspirante que se prepara concienzudamente para el programa de formación de pilotos de la estación. Hasta aquí todo parece normal, pero no lo es. Esconde un secreto inconfesable. En un mundo de seres perfectos, él es imperfecto. Su verdadero nombre es Vincent. Sus padres decidieron concebirle de forma natural prescindiendo de la ingeniería genética que interviene sobre el patrimonio cromosómico dando resultados espectaculares. Es un no válido,un ser de alto riesgo expuesto a todo tipo de enfermedades. No hubiera podido acceder nunca a Gattaca a no ser por haber simulado su identidad genética. Pero todos sus esfuerzos están a punto de venirse abajo por ser sospechoso de asesinato. El debutante publicista Andrew Niccol, autor también del guión, consigue mantener la tensión del relato, aunque no sin caídas de ritmo, gracias a la intriga que teje alrededor del asesinato y de la auténtica identidad del protagonista. La fría fotografía de Slawomir Idziack y la también heladora partitura de Michael Nyman contribuyen a transmitir esa sensación de vacío que tanto va con el género del film. En la producción Danny De Vito, que se consolida como productor tras el éxito de Matilda. |
|
Pero la frialdad de la película no lo produce tanto la estupenda puesta en escena del director o las magníficas interpretaciones de Ethan Hawke y Uma Thurman, como el tema del que trata la película: la manipulación genética. El modelo de vida que propone es estremecedor. Un mundo de gente guapa, inteligente, que no comete errores, auténticas máquinas de la ingeniería. Nada más parecido al ideal de la raza aria. Todo ser humano tiene valor por sí mismo y no puede quedar reducido a un puro valor instrumental. Cuando la ciencia y el progreso no trabajan al servicio de la dignidad y de la individualidad del ser humano, se puede llegar a todo tipo de aberraciones genéticas: fabricación de embriones humanos como material biológico disponible, fecundación entre gametos humanos y animales para la creación de una raza preparada para los trabajos más duros, gestación de embriones humanos en úteros animales. ¿Qué hay de la originalidad del acto conyugal entre un hombre y una mujer? ¿Y qué del derecho del nacido a tener el calor de una madre, el conocimiento de sus orígenes y una auténtica identidad genética? La ciencia no es dueña de la vida. No existe la neutralidad moral en las investigaciones científicas. Vincent es un hombre perfectamente válido a pesar de su supuesta invalidez genética. Nada más humano que el vencimiento de todos los obstáculos por un ideal (aunque en este caso el ideal sólo sea el de pilotar una aeronave). |