Número 12, Febrero 2000
El café sin nombre
Nuestro Copas y algo más de este mes tiene, la verdad, un nombre especial. O, mejor dicho, un no-nombre. Hablamos del innombrable CAFÉ SIN NOMBRE. Situado enfrente del mítico cuartel de Conde Duque (C/ Conde Duque 10), la denominación de este local no es casual. Según nos cuenta uno de sus socios, "cuando se inauguró el local -que data del año 1932- no nos poníamos de acuerdo en cómo llamarlo. En todas las facturas que nos venían de los distribuidores ponían siempre sin nombre. Así es que esta fue nuestra inspiración para poner nombre al local".

Y así se abre en 1997 el CAFÉ SIN NOMBRE. Su decoración responde a los cánones más estrictos de lo más chic del momento en cuanto a locales: cada mesa, cada silla, son diferentes a las demás. Seguro que, así dicho, esto os recuerda a algún que otro local que ya ha pasado por nuestra sección. Pero no nos equivoquemos. Cada uno tiene su propia personalidad. Porque todas sus rústicas paredes, que muestran un ladrillo desnudo, están cubiertas por los cuadros del artista que expone en ese momento, y confieren al CAFÉ SIN NOMBRE un aire especial. Y es que no solo hay pintura, sino también fotografía. Ha sido tanto el éxito que se tienen cubiertas las exposiciones hasta el 2001, aunque siempre habrá un huequecito para todos aquellos que queráis mostrar vuestro talento (tf. 91 548 09 72). Por otro lado, los viernes hay un club literario, con una tertulia abierta y otra cerrada, para todos los que gusten de tan noble arte. Y, cómo no, la música también está presente. El local cuenta, entre su decoración, con un piano, cuya programación para escuchar este año está aún por fijar.

La verdad es que el CAFÉ SIN NOMBRE hace honor al hecho de llamarse café, con sus más de veinte especialidades en café : café turco, vienés, brasileño, jamaicano, bucanero.... Los amantes de las infusiones también cuentan aquí con un amplio repertorio para su paladar, con infusiones como las de hierbaluisa, manzana, canela, mango, jazmín, vainilla, almendras. O disfrutar con algo más fresquito, como los zumos de plátano, melocotón, pera. Eso sí, sin olvidarnos de los licores de canela, fresa o melón, y de las bebidas latinoamericanas más de moda en Madrid: caipirhina y mojito. Para llenar el estómago, nada mejor que degustar una tabla de patés de ahumados o la exquisita tarta del día.

Todo esto es lo que nos ofrece el CAFÉ SIN NOMBRE. Gonzalo, un estudiante que disfrutaba junto con unos amigos de una de las famosas infusiones del local, nos cuenta: "descubrí el local por casualidad. La verdad es que es un buen lugar para charlar, tomarte algo y estar tranquilo. Los fines de semana, por la noche, se pone muy lleno, pero sarna con gusto, no pica".

El CAFÉ SIN NOMBRE abre todos los días, de 19h. a 2h. de la madrugada.n

Marta Fernández