Número 15, mayo 2000
La Avispa
mucho más que libros
En el momento que tu vida entra en el mundo mágico y absorbente del teatro, La Avispa pasa a ser uno de los lugares habituales de tu agenda. Situada en la calle San Mateo 30 es la única librería de Madrid especializada en el arte escénico. Allí puedes encontrar libros referentes a la teoría teatral y por supuesto cualquier obra que haya sido publicada. Disponen de una biblioteca particular donde se encuentran los ejemplares más curiosos; obras desaparecidas, descatalogadas... Si por cualquier extraño suceso de la mala suerte no la tuvieran, te la buscan y la encuentran.

Pero no es lo único que tiene La Avispa. La primera vez que vas y pasas la puerta sientes un ambiente especial en todo el local. Gente leyendo libros apasionadamente, discusiones sobre si tal o cual obra es mejor, profesionales decidiendo sus próximos montajes, actores eligiendo monólogos para una nueva prueba de acceso a las escuelas teatrales de la ciudad. Allí se cuece el teatro de Madrid, se podría decir que en La Avispa se gesta todo lo referente al mundo de la escena.

La historia de La Avispa se remonta a 1981, Julia García Verdugo, mujer con una vitalidad admirable, adquiere una pequeña librería en la c/Gravina con este peculiar nombre, La Avispa. El local es muy pequeño. Julia se va especializando en teatro al darse cuenta de que las publicaciones teatrales están tremendamente desatendidas por las editoriales. Descubre que existen multitud de obras que han desaparecido al no haberse renovado las ediciones. El teatro escrito estaba en peligro de extinción. No se limita a vender los libros más famosos, sino que hace una verdadera labor de investigación consiguiendo obras descatalogadas (lo que se llama libro antiguo y agotado), clasificándolas y conociéndolas a fondo. Poco a poco la gente del teatro encuentra en La Avispa su centro de referencia, y aquel pequeño local se convierte en un hervidero. La Avispa se traslada a la c/San Mateo 30, su ubicación actual.

El nuevo local es mucho más grande, la parte de arriba se destina a la librería y en la parte de abajo se realizan seminarios, cursos, charlas, lecturas, presentaciones, la Asociación de Directores de Escena (ADE) se funda aquí; entre sus paredes se reúne la sección de dramaturgas... Estas actividades finalizaron poco a poco. La cantidad de libro agotado que iba constituyendo la biblioteca de La Avispa ocupó todo el espacio. (Como dato curioso, Charo, la hija de Julia que es la encargada actual de La Avispa, me comenta que en las editoriales no hay más de 20 obras de Lope de Vega cuando en dramaturgo escribió centenares; sin embargo, Fuenteovejuna o de La vida es sueño de Calderón las podemos encontrar en más de 150 ediciones).


Sin embargo, en la actualidad están recuperando gran parte de toda esta actividad teatral al margen de la venta de libros.

La Avispa ha creado su propia página Web. La idea es llegar a crear en esta página informática un periódico, tertulias por medio del chat, información sobre casting... Veremos trasladado a la red el ambiente genuino del local.

Uno de los nuevos proyectos resulta muy interesante. Se trata de los cursos de taller Colombina. Han rehabilitando un nuevo local muy cerca de la librería donde se van a impartir monográficos relacionados con la escena. Próximos cursos serán: actuación escénica en los musicales (profesor Ricard Reguant), producción, escenografía.... El objetivo de estos monográficos es acercar el teatro a los aficionados, y ofrecer la posibilidad de perfeccionarse a los profesionales. Los precios son muy asequibles ya que la asistencia contará con un número reducido de personas. Si os interesa podéis pedir información en el 626 76 74 90.n

Paloma Merino


¡Rómpete una pierna!
Podéis imaginar lo que sucedió cuando le pedí a Charo y a Julia que me contaran alguna anécdota. Tras el lógico: "No sé, espera..." Comenzaron a surgir una tras otra:

"Gente que te pide: una obra de 19 personajes, nueve femeninos y un perro. ¡Ah! el "prota" que sea chico". (Me ruborizo porque recuerdo mi adolescencia yendo a La Avispa y pidiendo una obra de tres personajes que...)

"Un cliente que se lleva todos los libros encuadernados en rojo".

"Poner verde un actor o escritor a otro y estar este otro al lado".

Quizá, lo mejor de todo han sido algunas peticiones. "Perdonen, tienen "La guarra de Troya" (en vez de La guerra de Troya) o "por favor, "El yerno de Lorca" (dedujeron que quería Yerma de Lorca) y otras más.

Por cierto, Julia, la fundadora, es tremendamente alérgica a las picaduras de avispas y abejas.

Como veis, La Avispa es mucho más que libros.