| José Lezama Lima, Relatos Editorial AlianzaEsto no es un libro de relatos (quien conozca a Lezama sabrá a lo que me refiero) sino una auténtica orquesta barroca donde lo imposible y lo excesivo es ley tanto en la forma como en el fondo. Y es que resulta difícil de creer que ningún narrador de este siglo que nos deja se haya tomado más en serio que este cubano el trabajo de hacer música del lenguaje, de la narración en la que no importa el cómo, el cuándo ni -si me apuran- el porqué, sino la pura y sucesiva acumulación de imágenes y malabarismos estéticos que ha dejado con la boca abierta a más de un incrédulo. Michel Houellebecq, Las partículas elementales Editorial Anagrama ![]() Con su cinismo y su acidez habituales, Houellebecq que está trayendo locos a nuestros queridos galos- arremete ahora contra las víctimas humanas del 68, desamparadas mujeres y hombres que, tras la batalla, engulleron la soledad y la desidia de un mundo que líricamente se habían cocinado y que resulta ser muy distinto al mirarlo con los ojos de la madurez. Se agradece, visto el planteamiento, que la novela sea también un homenaje a la humanidad, al hombre, por quien este tremendo francés demuestra tener una compasión encomiable. Mauricio Viroli, Maquiavelo Editorial TusquetsEl mayor teórico y propugnador del cinismo político, director de príncipes, el del sarcasmo y la ironía que hicieron dar alaridos de gozo al mismísimo Napoleón, el arrogante diplomático que paseaba por la Florencia de los Médicis, que se permitió el lujo hasta de inventarse un tipo de sonrisa, no será tan maquiavélico cuando terminen de leer esta biografía sino un pobre esclavo demasiado humano, de torpe sentimiento y agudísima inteligencia política que se desmoronó (como cualquier hombre) y que sonreía más de desencanto que de cinismo. |
Lee Stringer, Invierno en Grand Central Editorial Debate Desmañado, torpe, caótico pero un auténtico trailer de historias; así es este norteamericano cuarentón que era un vagabundo sin techo hasta no hace mucho y que ahora, a juzgar por el éxito que han tenido sus memorias en Estados Unidos, debe de estar durmiendo en un confortable apartamento de Park Avenue. Lo que no tiene de calidad literaria lo disculpa (y con creces) su tono cálido y verídico, de historia recién vivida que se cuenta sin demasiado asombro pero con la tensión en la sangre. ¿Quieren saber lo que piensa de ustedes el pobre al que no le dan una moneda?Paloma Díaz-Mas, La tierra fértilEditorial Anagrama Paloma Díaz-Mas, con esta obra monumental avalada por otras de la talla de El sueño de Venecia se ha convertido ya, por méritos propios, en una de las mayores autoridades contemporáneas en novela histórica. SXIII. Cataluña. Tan erudita y documentada como siempre pero ahora con un claro afán de proporcionar tintes de tragedia clásica a su obra, de penetrarla con dilemas universales y atemporales pero sin perder la narratividad, esta escritora tiene la sabia contención de quien ha aprendido a trabajar en silencio, sin prisa. Ignacio Redondo, El marketing en el cine Editorial Pirámide ![]() El pasmoso hecho de que en muchas ocasiones se invierta más dinero en el lanzamiento comercial de una película que en su misma producción, de que desde el primer momento muchas películas sean concebidas según el gusto de un público concreto y su rentabilidad y no de su calidad artística, son, entre otras cosas, uno de los puntos centrales de este libro que nos hace ver el cine como simple producto de marketing donde nada o casi nada es gratuito. Un buen despertador para profanos en estos estudios y una apabullante muestra de datos y estadísticas. |
Cultura Católica, Aníbal E. Fosbery Editorial Tierra Media Son po cos los libros que tienen la pretenciosa ambición de recopilar en un puñado de páginas los puntos neurálgicos de un sistema filosófico o religioso. La obra de Aníbal E. Fosbery es un cuidado trabajo de elaboración sobre la cultura católica, un recorrido histórico por los hitos filosóficos y teológicos de la fe cristiana. Descubrimos en sus páginas las innovaciones que trajo consigo la nueva fe a la historia de la humanidad, como la consideración de persona más allá de la implacable fatalidad del cosmos, o la consideración de un Dios que se preocupa del hombre, no como el Zeus pagano que tiene en su mano el fin de todas las cosas y las dispone como quiere, pero los hombres no tienen conocimiento alguno de ello. Tiene más de 700 páginas pero merece la pena.Revista Nickel Odeon, Número de Invierno, 1999 ![]() Hoy Edgard Neville apenas nos suena, hasta lo confundimos con Hermann Melville (el autor de Moby Dick). Y ya que AC/DC tiene su placita, también se le recuerda a Neville en el Kinépolis con una calle a él dedicada (la más atestada de coches), cercana a la de Fernando Rey. Pero citar al escritor y cineasta es situarse en el Madrid donde uno se podía topar en la calle Arenal con Stravinski, Falla, Diaguilev, Nijinski. Se hizo íntimo de Chaplin, Douglas Fairbanks y Mary Pickford. Un diez para la revista Nickel Odeon por acercarnos a milímetros el rostro de este loco que quiso comprarse un coche de bomberos anticuado, para recorrer las calles y entrar en casa de los amigos por la escalera de incendios. A.A.V.V., Red de parques nacionales de España FIDA ![]() Este libro, que podría malinterpretarse como otro más de bellas fotos para el recuerdo, tiene la novedad de estar redactado "desde dentro", es decir con datos e informes particulares de quienes mejor conocen la situación de los parques: sus propios directores-conservadores cuyas conferencias sobre el estado actual de las reservas se reseñan o transcriben aquí. Cierra el libro un extracto de la Ley de conservación de la flora y fauna silvestres recogiendo, por primera vez, toda la legislación vigente relacionada con estos espacios naturales. |