| Jesús Cacho : "El negocio de la libertad". Ed. Foca Investigación
Rafael Arias Salgado iba para ministro de Defensa. González se asustó, le vinieron los siete males y llamó al Rey, también a Suárez y les alertó de la posibilidad de que los papeles del CESID salieran a la luz, venteando impunemente el pasado maléfico de los GAL. El primer gobierno de Aznar empezaba con una saeta fúnebre que pendía del nuevo panorama político. Para impedir terremotos no deseados se llegó a lo que los medios denominaron el "pacto de investidura", por el que se nombraba a Eduardo Serra Ministro de Defensa (hombre de confianza del régimen felipista) y se Éste es uno de los huesos duros de roer que se transforma en azucarillo en manos de Jesús Cacho en El negocio de la libertad. Decir que es un periodista de raza no tiene ni prestigio ni sentido hoy día. Ese calificativo se dedica a los señores periodistas que pasan de las 7 decenas y están para sopitas calientes. Sin embargo, Cacho es un investigador nato que le echa todo el valor del mundo en lo que cuenta, jugándose anónimos y pinchazos de teléfonos. Sólo para sacar este libro tuvo que pelear con leviathanes editoriales como Plaza y Janés, que le impidió publicar su obra a menos que mutilara el 50% de los textos, ya que no se querían enfrentamientos con la Casa Real, con Polanco, con el PSOE Una obra valiente que mete los dedos en la boca de los últimos cuatro años de nuestra historia, diseccionando y removiendo episodios de los que el lector de periódicos tiene un barrunto mediocre. Gracias Cacho.n Isabel García |
| Henry James: "El americano". Editorial Alba
Cuando Henry James escribió El Americano (1876-7) estaba instaurando, quizá sin saberlo, uno de los prototipos más recurrentes de la literatura norteamericana posterior; el del yanki en Europa (más concretamente, Aun siendo una de las primeras novelas de James tiene ya todo lo que en justicia le ha valido su reconocimiento internacional, en primer lugar porque muchos de los episodios que aquí se narran pertenecen a la personal experiencia del escritor, que llegó a Inglaterra proveniente de una enriquecida familia neoyorquina, y por otra parte, porque ya hace gala de su prodigiosa capacidad de indagar conciencias y su maestría para el diálogo que consigue que sus novelas se lean todavía hoy, a pesar de que haya envejecido parte de su temática, con deleite.n Andrés Barba |