![]() La cadena perpetua para un chaval de 14 años en EEUU es un despropósito, una desproporción y un error grave para este mundo que consideramos humano, nuestro. Los americanos se han estremecido con este caso, y no es para menos, pero ¿por qué tanta hipocresía?, ¿qué pasa, que las penas de muerte por ser repetitivas y acumularse en los despachos judiciales de los 38 estados americanos donde se practica con total impunidad, se han convertido en una rutina a la que tenemos que habituarnos? Porque el dato es que en la actualidad esperan su ejecución 3.900 sentenciados. Nadie tiene derecho a que se le anule para siempre la posibilidad de la rehabilitación (tanto con la cadena perpetua como con la pena capital). La ley de la selva impone la depredación de unos y otros, y la ley de los hombres impone la posibilidad de la redención, del perdón, de la rehabilitación. ¿Es que la vida de los hombres está en las manos de otros que deciden si merecemos vivir o morir? Y además está la posibilidad del error humano. Como decía recientemente el gobernador de Chicago, "en cualquier cosa nos podemos equivocar con excepción a lo que se refiere a la vida o muerte de una persona".
César del Pozo Urbina |
| He podido asistir a la presentación de un libro del periodista paquistaní Ahmed Rachid sobre el mundillo de los talibanes: "Los talibán: el Islam, el petróleo y el nuevo "Gran Juego en Asia Central". Es curioso saber que los talibanes llegaron al poder con ayuda de los EEUU, Arabia Saudita y Pakistán, y ahora desafían sin pelos en la lengua a los norteamericanos. Mientras el régimen vive holgadamente, la población civil se pudre y pide ayuda alimentaria internacional para sobrevivir. Aquí, en occidente, nos han llegado las imágenes de los budas derruidos y sin embargo hay algo todavía más grave, y es que allí las mujeres están más derruidas que los budas, viven sin dignidad y sin oportunidades. Está bien que el Metropolitan de Nueva York haya pujado por llevarse a los gigantes, pero nadie interviene para combatir la indignidad.
Javier Calleja Córdoba |
![]() Hay pocos datos sobre la pobreza a los que podemos tener acceso. El Centro de Información y Documentación de la Universidad de los Trabajadores de América Latina (CIDUTAL) ha realizado un reciente estudio en el que se constata que el 54% de la población mundial, 3.300 millones de personas, viven con menos de dos dólares diarios, que es justo el límite para definir la pobreza según el Banco Mundial. El Foro Económico Mundial de Davos tocó precisamente el tema de la brecha creciente entre ricos y pobres (parece un tema manido pero es la pura verdad), entre los que acceden a la salud, educación, alimentación, vivienda y los marginados o excluidos del todo. Este estudio se puede visitar en Internet (vía de salvación para los que quieran salirse de esa "ortodoxa selección" de la información a la que nos vienen acostumbrando los periódicos), y su dirección es http://utal.org. Eva Jiménez |