![]() Escondidos tras una espesa barba blanca se encuentran los ojos azules del valenciano Luis García Berlanga. Unos ojos que llevan cincuenta años dejándonos ver cada momento de nuestra historia. El maestro, es el mejor de los cronistas de este invento llamado España. Él, como nadie, se ha reído de nuestras miserias y nuestras grandezas. Nos ha contado cómo los americanos pasaron de largo por Villar del Río y cómo los ricos sientan a un pobre a su mesa. Gracias a su mirada, ahora podemos echar la vista atrás y aprender más que en cualquier libro de historia. El cine es el reflejo de una época y Berlanga nos ha legado la historia desde sus personajes, sabe contarnos lo que ocurre sin complejos, podemos ver cosas que de otra forma se perderían en El bisturí de Berlanga deja al descubierto una realidad que tendrá que ser analizada no sólo por estudiosos del cine, sino por historiadores y sociólogos. Sus dieciocho largometrajes merecen un capítulo encuadernado en tapa dura en la misma estantería en la que se encuentran los grandes. Yo te echo de menos Berlanga, quiero ver desde tus ojos azules. Si no haces películas dentro de veinte años tendremos que echar mano de los archivos de Informe Semanal, y no es lo mismo, te aseguro que no. Hace pocos meses la televisión nos bombardeó con documentales sobre la transición, nadie se dio cuenta de que el mejor documental ya está hecho. La trilogía de La escopeta Nacional es el documento más valioso que tenemos si lo que queremos es recordar nuestro pasado. Dentro de nada nos daremos cuenta de que Moros y Cristianos y Todos a la cárcel son las radiografías que nos faltan, y echaremos mano de ellas como ahora lo hacemos de El verdugo, Los jueves milagro, Calabuch, La vaquilla o Esa pareja feliz. Sus personajes son duros, tiernos, amargos, dulces, pobres, ricos, limpios, sucios... pero siempre auténticos. En casa, mi madre siempre dice que parecemos "una familia de Berlanga"... y es verdad, pero es que en realidad todos somos berlanguianos, todos estamos dibujados de alguna forma en sus películas. La mirada de ojos azules es irrepetible, nadie se atreve a coger el testigo del genio que ha hecho la crónica de nuestra vida, que ha sido capaz de hacernos reír con la tristeza y llorar con la alegría. Por favor Luis, cuéntanos lo que está pasando. José Cabanach |