![]() A partir de ahora ya no habrá que entrar de tapadillo en los cines donde proyectan esas películas X de títulos tan imaginativos y sugerentes. Tal y como se presenta el panorama, se podrá acudir a estas salas con la cabeza muy alta, pues la pornografía pasa a ocupar zona de culto y cultura desde que se ha empeñado el cine "serio", por decirlo de algún modo, en dignificar este género, hasta ahora en manos de profesionales, pero no del cine sinodel turiferio. Lo que hasta hace unos meses sólo era pura sospecha, es ya una evidencia:ganó el Oso de Oro en el último Festival de Berlín la película Intimacy, del cultivadísimo Patrice Chereau, donde se fotografiaba una relación sexual tan en primer plano y tan erizada que uno no se ac Bien, es evidente que el título de esta obra podría, quizá, haberse pulido un poco... Probablemente por lo que tiene de poético, no se acaba de entender y le hubiera venido bien un apéndice esclarecedor, un añadido... Algo así como Fóllame; no sé si me explico. A partir de ahí, del título, la película pierde un poquito de rigor narrativo, pero no por ello deja de ajustarse como un profiláctico al metafórico título. Todo lo cual ha de llevarnos a pensar que el cine pornográfico también puede tener sus niveles de calidad, siempre que esté hecho por cineastas, autores, guionistas y actores de primera línea. Una vez que la pornografía caiga en manos de cinéfilos y gentes de prestigio, la calidad se adueñará de este género tan vilipendiado. Sí, ganará en calidad..., pero lo que gane en calidad lo perderá en cantidad; y hay que tener cuidado con eso, pues en el cine pornográfico siempre ha tenido mucha importancia la cantidad. Personalmente, y dicho sea con todos los respetos, he observado que en las películas mencionadas no se han buscado protagonistas que apabullen por sus méritos físicos o su belleza. Muy buenos actores, pero feos como gárgolas. Las dos jóvenes protagonistas de Fóllame están incluso en el umbral de lo desagradable, y eso, francamente, le convendrá mucho al género, pues le quita componente de lujuria, pero tal vez no sea del todo justo. En cuanto a la protagonista de Intimacy, Kerry Fox, si será buena actriz que ganó el premio en la Berlinale, pero no está como para salir de una tarta. De ellos, los sufridos actores del porno prestigioso que se avecina, mejor ni hablar ni medir ni criticar, porque nunca sabe uno con qué palo pintará el mañana. Oti Rodríguez Marchante |