DIRECCIÓN: Nancy MeyersINTÉRPRETES: Mel Gibson, Helen Hunt, Marisa Tomei, Allan Alda, Lauren Holly TÍTULO ORIGINAL: What women want Lo que piensan las mujeres es algo que, probablemente, no lo sepamos ni nostras mismas. Creedme, lo digo por experiencia propia. Con esto no quiero decir, en absoluto (Dios me libre), que las mujeres seamos unas caprichosas, con una voluntad sujeta al libre albedrío o al capricho, no. Si algo nos caracteriza, precisamente, es nuestra tenacidad... o tozudez, para quien lo quiera ver así. Lo que quiero decir es que el pensamiento de una mujer es bastante más complicado de lo que muchos imaginan. Mientras el hombre se caracteriza por una inteligencia sintética, la mujer se caracteriza por una inteligencia analítica. Esto la hace tener una visión de la vida más profunda, menos técnica y por lo tanto más compleja, lo que unido a su capacidad de sacrificio y entrega, y a su desbordamiento de afectividad y sentimientos, la convierten en ese ser, a primera vista vulnerable, pero lleno de recovecos y laberintos... "mujer, no hay quién te entienda", dicen algunos.
Sí, desde luego, saber lo que piensan las mujeres es un don que, como se dice en algún momento de la película, vale todo su peso en oro. ¿Quién es el que dijo que hombres y mujeres somos iguales?... qué descaminado iba... Desde luego tenemos la misma dignidad, los mismos derechos e igualdad de condiciones (o eso deberíamos tener), pero iguales, iguales, no nos engañemos, no lo somos. Qué aburrida sería la vida si así fuera, ¿no? La película toca, en clave de humor, pero con bastante certeza, todas estas diferencias. Para entrar en ella, hay que aceptar ciertos toques fantásticos nada creíbles. Pero una vez entendido que nos encontramos frente a un cuento o una parábola, la historia adquiere todo su volumen. Mel Gibson es Nick Marshall, un creativo de publicidad que ve frustrado su ascenso ante la llegada de Darcy McGuire, estupenda Helen Hunt. Ésta se encargará de relanzar a la compañía conquistando el mercado-mujer, un importante trozo del pastel que se están perdiendo por no saber captar la sensibilidad femenina. Un El gran error de la mujer ha sido querer igualarse al hombre por lo bajo, el sexo, en vez de igualarse por lo alto, la inteligencia. Sé que esto os va a escocer a muchas, pero antes de poneros nerviosas y tirarme los trastos, pararos a pensar y hacer un sincero examen de nuestro comportamiento actual. Parece como si lo de la feminidad fuera algo pasado de moda. Es esta una película que, si se toma más en serio de lo que se pretende, puede ayudar al hombre a conocer un poco más a la mujer, y a ella, a hacer un parón y utilizar esa capacidad de análisis para valorar todo lo bueno que hemos conseguido, y recapacitar sobre todo lo que hemos consentido. |