Aires de familia es un libro a propósito de las pinceladas comunes de la cultura de nuestro continente hermano. Se nos habla, en palabras del argentino Manuel Ugarte, de esa patria superior compuesta por "el conjunto de ideas, de recuerdos, de costu
mbres, de orientaciones y de esperanzas que los hombres del mismo origen articulan en el mismo continente". La pega, el borrón, el despropósito del texto es su politización y su progresía abrasiva. Parece que el continente se despertó de un populismo de arpegios de guitarras y desmayados olores de frutas de finales del XIX a la bienaventuranza de una conciencia marxista anti-imperialista. El autor, que lleva del brazo la famosa cita de Octavio Paz: "la revolución es la revelación", nos habla de la homogeneidad de esas rémoras comunes que son el español, la fe cristiana y la familia (cuando son, en verdad, el alma misma de todo un pueblo). La redención por la cultura y los apóstoles del mundo moderno que Monsiváis plantea son tan deshuesados que no son capaces de mostrar el corazón del continente.