![]() "Si tenemos en cuenta que el sujeto de la educación no es simplemente la inteligencia humana en su sentido más técnico, sino toda la persona con todas sus dimensiones, estética, ética, espiritual, social, etc., la labor del Estado ha de respetar la legítima aspiración de los individuos y los grupos sociales a transmitir sus valores y creencias, dentro del ordenamiento que marca la convivencia y el respeto a los derechos humanos fundamentales. Por desgracia, la función subsidiaria del Estado ha ido abandonando la labor instructiva y usurpando la más educativa, creando ese monopolio ideológico que no le corresponde. La enseñanza pública ha desertado de su labor más instructiva, rebajando la calidad, y ha usurpado la labor más formativa, ideologizando las escuelas". Gustavo Villapalos, Cuenta y Razón nº 121 |