La zona gris
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INTÉRPRETES: David Arquette, Steve Buscemi, Harvey Keitel, Natasha Lyonne, Mira Sorvino ***************************************** La zona gris, "La historia que nunca se vio". Así reza el cartel publicitario. Cuesta creer que una nueva historia sobre la Segunda Guerra Mundial, pueda no haber sido contada ya antes. Se ha escrito (y filmado) todo lo habido y por haber sobre el holocausto judío. Parecía que el tema ya había dado de sí todo lo posible. Pero con La zona gris, Tim Blake Nelson quiere recordarnos que todavía existen dramas humanos por descubrir. La magnitud del conflicto ha producido, y seguirá trist El film narra la revuelta armada de uno de esos comandos, el número doce, el único levantamiento que tuvo lugar en Auschwitz. Pocos días antes de la rebelión, un miembro del comando encuentra una chica que, milagrosamente, no ha muerto. Salvarla se convierte en una obsesión. Las siempre presentes chimeneas de los crematorios, el humo, las cenizas, los cuerpos desnudos, así como la oscura fotografía, dan a la película ese aspecto frío y deshumanizado que requiere la historia. El punto de partida resulta confuso; diálogos entrecortados, planos rápidos, cámara subjetiva... Un anciano se ha intentado suicidar, no puede soportar más su situación. Un médico le intenta reanimar, pero sus compañeros se lo impiden y lo rematan. Todo parece inexplicable; y es que la vida en los SonderKomanndos debió de ser así, inexplicable. ¿Cómo fue el dilema de aquellos hombres? ¿Qué hubiéramos hecho nosotros a cambio de más tiempo? Imaginaos, por un momento, su día a día. Pactaron, a la fuerz A mediados de los noventa, el director descubrió un libro de Primo Levi Los hundidos y los salvados sobre estos comandos. Ayudado, además, por cinco diarios escritos por miembros de Comandos Especiales que fueron encontrados enterrados en Birkenau (y por las historias reales de Rosa, una joven que ayudó en el levantamiento, y Nyiszli, un médico judío que colaboró en las investigaciones de Joseph Mengele), Tim Blake Nelson escribe y dirige esta estremecedora película que nos hace cuestionarnos sobre el sentido de nuestra propia existencia, sobre la dignidad del hombre y sobre lo que somos capaces de hacer por salvar nuestra propia vida y la de otros. Eva Latonda
DIRECCIÓN: Tim Blake Nelson
emente produciendo, un sinfin de material narrativo. En este caso, la historia gira entorno a los SonderKomanndo, brigadas especiales de prisioneros judíos reclutados por los nazis, a los que obligaban a trabajar en los campos de exterminio a cambio de unos meses más de vida. Dejaban para ellos las tareas más desagradables - si es que podía haber alguna más agradable que otra -. Su labor consistía básicamente en la limpieza de las cámaras de gas, el traslado de los cadáveres, la recogida de las cenizas, el despojo de todos los objetos de valor de los prisioneros (incluidos dientes de oro y cuero cabelludo), etc...
a eso sí, con el exterminio de su propia gente, a sabiendas de que, finalmente, ellos también serían exterminados. De manera que la posibilidad de salvar una vida se transforma en un acto de autoredención. "Nosotros no matamos" dice Hoffman (David Arquette) en un momento de la película. "¿No matamos?, por Dios Hoffman, si les conducimos a las cámaras de gas y quemamos sus cuerpos", le responde Abramowics (Steve Buscemi), uno de los líderes de la revuelta. Los personajes necesitan volver a sentirse seres humanos antes de morir.