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En plan fugaz, los mensajes de la New Age son: el hombre es el centro del universo y es uno con él ("cuando la mente está confusa se produce la multiplicidad, pero la multiplicidad desaparece cuando la mente se tranquiliza", dicen los gurús-NA), no hay una realidad trascendente al mundo (hemos dejado atrás la época Piscis, esa época religiosa de los grandes líderes, los dogmas, las verdades reveladas, etc., y hemos entrado en la época Acuario en la que sólo cuentan nuestras experiencias, la espiritualidad propia de cada uno, la positividad de todo lo que existe...), el ser humano tiene parcelas de Infinito dentro de sí, pero son suyas, no de una realidad exterior que suscita con él un encuentro, un diálogo, sino una especie de sustrato que necesita ser despertado para que el hombre tenga conciencia de quién es. En fin, como dice Luigi Berzano, autor de esta síntesis, una manera de concebir el mundo que representa perfectamente "las aspiraciones y necesidades del hombre de comienzos de este nuevo milenio". Es decir, nada mejor para esta etapa de narcisismo y autonomía que una filosofía que le hable en sus mismos términos y que le haga buscar una salvación "personalísima" e inmediata. De hecho, el término salvación, tan importante en la religión cristiana, por ejemplo, aparece sintetizada en la New Age con el término "salud", cuidado de sí. |