Número 25, octubre 2001

EL SECRETO

Wilkie Collins
Editorial Rialp

Desde su lecho de muerte, la dueña de una mansión inglesa revela a su doncella un secreto del que el lector carece de datos hasta el final de la novela (bueno, se empieza a intuir la cosa a mitad de la obra, no pasa como con la película 9 reinas, que no te esperas el final ni jarto vino). Lo interesante de la novela es la destreza de Wilkie Collins, un escritor amiguete de Dickens, no tan conocido como él pero igualmente poderoso, a la hora de ofrecernos el perfil de la doncella, una mujer consagrada a ser un espectro de sí misma, a llevar el dolor de aquel secreto durante toda su vida, "soy la que queda de algo que antes te habría gustado contemplar, lo que queda y no se puede arreglar, sino que va a la deriva en esta vida sin ser notado, sin ser guiado, sin ser compadecido".

La obra nació como una historia por entregas que fue apareciendo periódicamente en un conocido semanario inglés. Por eso, tiene un par de lastres, el del culebrón (un pelo, para qué nos vamos a engañar) y el del "continuará...", es decir cada capítulo finaliza con una descripción apasionante de aquello que está por venir para garantizar la atención del lector. Es un recurso machacón y consabido que en nada favorece la lectura de la obra, pero que se acepta como inevitable. Sin embargo, el talento del autor se reparte por todos los rincones y su humor también. Decía Borges que lo bueno de las obras de misterio y de las policíacas es que por narices tienen que tener un final claro, el autor tiene que mostrar su destreza en un final limpio. Y tenía razón. Aquí, Collins cumple con lo que se espera de un autor que reparte intrigas en sus páginas pero, además, nos revela una descripción de personajes auténticamente maravillosa. Collins va más allá del desvelamiento de un misterio, porque le importa ofrecernos una caterva de personajes endiablados y otros de categoría humana sin reproche. Por ejemplo, el rol de la hija de la difunta es espléndido, una mujer casada con un ciego a la que importa bien poco la dignidad del estatus social de cada ser humano, enamorada de su marido hasta el extremo, capaz de deshacerse por los demás con una entrega casi irracional, que tendrá que tomar decisiones que la incumben decididamente (hasta el punto de que su posición económica puede variar sensiblemente), y lo hará con tal de que produzca "ganancia para la conciencia". Pero, por encima de todo, frágil, una mujer frágil, una mujer de carne y hueso.

Una novela estupenda a la altura de La piedra lunar (que aquí ha tenido infinidad de ediciones y ha pasado ya a la edición de bolsillo).

ESTADOS UNIDOS, LA HISTORIA

Paul Johnson
Editorial Javier Vergara

De paul johnson es mejor resumir diciendo que es un monstruo necesario para nuestros días. En estos tiempos, en los que los USA vuelven a estar en el candelabro tras los atentados del 11 de septiembre (además de su nueva reubicación política en el panorama internacional, cuando parecía que Europa comenzaba a ganar cierta independencia de la patria de Bush), viene al pelo una biografía de los Estados Unidos si queremos hacernos un juicio verdaderamente objetivo de los orígenes de la nación más poderosa de la tierra. A Paul Johnson no se le escapa la pasión por su patria, pero al tiempo es serio cuando tiene que lanzar un contundente varapalo.

Una de las virtudes del autor es, sin duda, su capacidad para simultanear acontecimientos históricos y ofrecernos puntos de encuentro y comparación entre sucesos que han acaecido con una distancia temporal enorme. Por ejemplo, cuando Johnson habla delos tristemente famosos juicios de Salem (aquella dramática caza de brujas del XVII), comenta que lo que impresiona al historiador "no es simplemente la intensidad del delirio colectivo que sobrevino en el verano de 1692, sino el hecho de que para el otoño ya se hubiera vuelto a la normalidad, lo que hizo a los americanos confesar su error y repararlo". Inmediatamente después, alude a la caza de comunistas del senador McCarthy a comienzos de los 50, y nos habla del Watergate y del Irangate.

De Paul Johnson seguiremos hablando, sus obras están a tiro de Internet y algunas ya se han editado en España.