| Consideramos que no somos influenciables, nos creemos con mucho estilo y personalidad
porque jamás nos hemos parado a pensar que las normas que nos imponen, por ejemplo, en el vestir, son simplemente eso
NORMAS.
La mayoría de los jóvenes vestimos de forma normal, salimos a la calle con unos vaqueros y una camiseta. Pero durante una época en la que nosotros nos vemos igual que siempre, pero nuestra familia opina que estamos absolutamente insoportables, se produce un fenómeno extraño que nos lleva a rebelarnos, a oponernos al orden establecido. Y nos levantamos contra los vaqueros y las camisetas. Y agarramos con placer los estereotipos que caracterizan... algo que nos gusta, como el estilo de música que escuchamos. Dejamos de darle importancia a la opinión de nuestros padres, o peor, todo lo que venga de ellos será inmediatamente rechazado. Pasarán a ser unos viejos, sin cabeza para comprendernos. Y nos pondremos en manos de unos desconocidos a los que llamaremos colegas, que nos "cantarán" cómo tenemos que ser. ¿No es un poco ridícula la situación? Permitimos que un cualquiera que, o vende discos y sale en la tele o bien es un absoluto "don nadie de minorías que va de progre", nos diga cómo tenemos que hablar, qué tenemos que escuchar, cómo nos debemos vestir
y lo aceptamos "a la chita callando", muy contentos de pertenecer a tal o cual grupo. Sentimos así que somos diferentes al resto de la sociedad
y resulta que somos unos "pringaos", que juntos parecemos productos de una fábrica en serie.
Gustos Musicales: Se han comprado el disco de Tamara por gusto (o sea, sin cachondeo). En el móvil, un conocido más inteligente, que logró entender las instrucciones, les ha colocado la musiquilla del "No cambié, no cambié", aparte de eso no conocen más allá de Alaska o Pedro Almodóvar y McNamara en sus tiempos. Les encantarían ser "famosos" y salir en TV y, visto lo visto, lo tienen muy fácil. No llevan peluquín (aún), pero se colocan el pelo de tal manera que lo parece. Los chicos visten camisa oscura y brillante de mercadillo, pantalón de pinzas con cinturón de polipiel y mocasines de charol con calcetines blancos. |
![]() Entre ellos y ellas existen pocas diferencias, ambos están extremadamente delgados, será por el régimen tan escaso que siguen. Normalmente no trabajan, no se sabe si porque no quieren o porque nadie les da trabajo. Se alojan en comunidad, en edificios abandonados y, como disponen de mucho tiempo libre, todos aprenden a tocar la flauta y a hacer malabares, son los nuevos "juglares" del siglo XXI. Y salen a la calle a pedir a los pobres explotados que trabajan diez horas para llegar a fin de mes y pagarse el piso si ellos supieran... ¡¡Qué vida esta!! Gustos Musicales: Van a todos los conciertos que pillan, que son abundantes en fiestas de pueblos y barrios, ya que el estilo punk es bastante fácil de adquirir como propio y los grupos crecen como setas: Se aporrean un par de guitarras, se toca la batería a lo bestia y se grita alguna burrada en contra de la sociedad y ¡Hala! a divertirse. De todas formas, hay grupos consagrados como: Comando 9 mm, Kaka de Luxe, KGB, Eskorbuto que se lo curran bastante más. Pocas empresas se arriesgan a tener una empleada con el pelo revuelto y morado, pantalones y camisa hippie, sandalias, cadenas y muñequeras de pincho
Unos aburridos es lo que son los empresarios, no saben darle color a la vida. Gustos Musicales: En un momento dado, son capaces de bailar bacalao o música electrónica, pero les va más el pop estándar, sobre todo el norteamericano. Si se ponen un poco intelectuales, les puede dar por el jazz, el blues, la música de autor e incluso el folk pero no es lo habitual. Alejandro Sanz, La Oreja de Van Gogh, los BSB, Ricky Martin, están entre su colección de CD´sss, o sea. Niños con camisa de cuadritos de marca, vaqueros también de marca y chaquetón de piel (300.000). Niñas (¡O sea, soy lo más, cómo me parezco a Christina Aguilera!), pantalones ajustados DyG, sobre estructura ósea reducida al mínimo, pañuelo de Gucci, camisa blanca (50.000) y pelo largo y brillante aconsejado por el asesor de imagen. |
Ropa interior a la vista, por supuesto, cazadora grande y calentita con capucha, todo ello diseño norteamericano de marca que sólo se vende en tiendas especializadas en ropa "radical" ($$$$ carísimo), zapatillas deportivas de suela gigante con la que se pisan y destrozan los bajos de los pantalones. Se caracterizan por un movimiento rítmico y coordinado que efectúan al andar. Arriba, abajo, arriba, abajo... Gustos Musicales: Ácidas y críticas son las letras de sus canciones, rap de la calle, antes traído de EEUU y ahora autóctono como: 7 Notas 7 Colores, Mucho Muchacho, DJKun, Fondo Crítico, etc. Un estilo muy difícil de interpretar con dignidad, las rimas te pueden quedar ñoñas en menos que canta un gallo, y la música tendrá que arropar debidamente, si no será una chapuza, por eso no se mete uno a hacer hip hop así como así.? Ropa grande, muy grande, excesivamente grande. Pantalones sujetos en la cadera, sobre ese hueso que sobresale un poquito
ahí, a punto de caerse, (hace poco se le cayeron a un chaval en la calle y tan tranquilo, se los subió y punto, sin problemas). Gustos Musicales: En sus conciertos, una de dos, o están en la primera fila saltando unos sobre otros, o se quedan más atrás moviendo rítmicamente la cabeza con las manos en los bolsillos. Les va todo lo durillo: Amen, Rage Againts the Machine, Limp Bizkit, Pro-Pain, Pitchshiffter y en general grupos como estos difíciles de pronunciar. Otros que parecen fabricados en serie, chicos de negro o colores oscuros, ocasionalmente con perilla, gafitas en la punta de la nariz y gorro alargado en la cabeza. Por supuesto hay muchísimos grupos más, y sería conveniente aclarar que dentro de estos que hemos hablado, hay gente con más personalidad, que van como quieren y escuchan lo que quieren, que se aprecian a sí mismos y a sus gustos, y no necesitan sentirse diferentes, ni demostrar que lo son para, simplemente, serlo. Suelen ser los que han aprendido de la vida, de su familia, de sus amigos, de lo que es la verdadera tolerancia. |