|
El trío de actores, en una interpretación insuperable ("mejor imposible" reza el título de la película, y esto debe aplicárse también a ellos), consigue implicarnos, de un modo natural, en la acción, y hacernos no sólo reír, sino también pensar sobre los muchos traumas que tiene nuestra sociedad. No en balde, la película ganó dos Oscars, al mejor actor principal (Nicholson) y a la mejor actriz principal (Hunt) desbancando a los mismísimos Tom Hanks (Salvar al soldado Ryan) y Kate Winslet (Titanic) y los Globos de Oro a la mejor película de comedia, actor y actriz. La banda sonora contiene unas cuantas piezas de alta calidad musical. El responsable de ella es el veterano Hans Zimmer, quien sabe crear un ritornello que nada tiene que envidiar a las grandes composiciones de las comedias clásicas de los años cuarenta y cincuenta. Una lástima que coincidiera con la también espléndida banda sonora de Titanic, la cual se llevó todos los premios. |
|
El descubrimiento del cariño y del amor por parte del protagonista (primero el afecto de Berdel, el perro de Simon, después de la camarera, e incluso del pintor "marica") conseguirá la transformación del que, hasta entonces, había estado relegado al aislamiento y al encierro. "Tú haces que quiera ser mejor persona", le dice Melvin a Carol. Todos, escritor, pintor y camarera, salen beneficiados, de una forma u otra, cuando consiguen dejar los prejuicios a un lado y abrir su corazón al otro. |