Las paredes de las cuevas para los dibujos de nuestros primitivos ancestros... los sirios siguieron con las tablillas de arcilla para la escritura cuneiforme (la más antigua que se conoce). Los míticos egipcios crearon, con una planta originaria del Valle del Nilo, el papiro, el soporte de la escritura jeroglífica; los chinos tampoco se quedaron atrás, y empleaban las telas de seda para comunicarse con la escritura ideográfica. En el Medievo europeo, las pieles tratadas de animales dieron lugar al pergamino. Aunque, desde luego, debemos agradecer a los árabes la creación del papel, ese gran invento que permitió a la imprenta de Guttenberg adquirir el grado de invento fundamental para la moderna humanidad.
Hace diez años, si te hubieran preguntado por otro soporte en el que pudiera estar escrito un libro, seguramente te hubieras quedado mudo. Pero hoy en día, la cosa ha cambiado. Ha llegado una nueva revolución en la literatura, no de contenidos, sino de soportes: El LIBRO ELECTRÓNICO. Algunos, ven peligrar el clásico libro de papel, aunque los partidarios del libro electrónico responden a esto con datos: en 1998 el libro fue el segundo producto más vendido a través de la Red. ¿Existe, pues, una fundada rivalidad? ¿El libro electrónico hará desaparecer el soporte papel, como este hizo con el pergamino o sus antecesores? La utopía para los defensores del libro electrónico es la creación de una BIBLIOTECA UNIVERSAL, en la que los lectores de todo el mundo podrán tener acceso a cualquier libro, incluso proclamarse como coautores de los mismos. Reflejo de estas aspiraciones es el PROYECTO GUTENBERG, que pretende incluir 10.000 obras en la red para el año 2001, o la iniciativa del Instituto Cervantes, que ha puesto en marcha la de las 300 obras más emblemáticas escritas en castellano, como El Poema del Mío Cid, El Buscón o las Coplas de Jorge Manrique. |
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EL LIBRO EN INTERNET Las direcciones que puedes encontrar en la Red donde te ofrezcan libros electrónicos son infinitas. En cualquier buscador puedes encontrar páginas de este tipo de libros, de cualquier género y estilo. Lo que sí es cierto, es que lo que más abunda es la literatura alternativa y los grandes clásicos. Si no sabes por dónde empezar, aquí te ofrecemos algunas direcciones: www.escritores.cl para aquellos que, además de leer, quieren publicar. |
| De lo tradicional...
Todo ha sido por el Internet ese, o como se llamé, que quiere dejarme sin cuerpo. ¿Cambiar yo mi cuerpo por uno virtual, que ni siquiera es real, y dejar el papel, mi más fiel sustento durante más de cinco siglos ? Perdonen, pero ya no tengo edad para que me tomen el pelo. Algunos compañeros ya han caído irremisiblemente en ella. Pero eso sí, todo por culpa de sus padres, que creen que conseguirán una fugaz carrera hacia el estrellato literario... Pobres inocentes. Piensan que los lectores ya no quieren saber nada de los libros, que se han cansado de apilarlos en las estanterías de sus casas o que no tienen dinero para comprarlos. No saben lo equivocados que están. Yo veo cómo los lectores se ponen delante de mí como si estuvieran en un ritual: me tocan, me huelen, me vuelven a tocar. Se ve que disfrutan. Y no sólo con mi contenido, sino también con mi forma. Entonces, ¿por qué privarme a mí de mi preciado cuerpo, y a ellos de tan deleitoso placer? ...a la novedad
Yo, vuelvo a repetirles, no gano nada con esto del libro electrónico, pues mis intereses, realmente, circulan por otros senderos, pero, ¿por qué criticarlo cuando sólo aporta ventajas? Ah, y tengan en cuenta que, a pesar de todo, el libro "convencional" (déjenme denominarlo así una vez más) nunca desaparecerá. |