Número 20, febrero 2001

(Las catedrales) hacia arriba, para ser vistas desde muy lejos, señalando a todo aquello que es digno de admiración. Hacia arriba, a través de las fronteras del tiempo. Hacia arriba, hacia aquello que no podemos ver, aquello que con su existencia silenciosa nos priva a todos de cualquier derecho para tratar al mundo como fuente interminable de ganancias de corto plazo, y que llama a la solidaridad con todos los que habitan bajo su cúpula misteriosa. Para empezar a resolver algunos de los problemas más graves del mundo, nosotros también debemos elevar nuestra mirada hacia arriba, mientras inclinamos la cabeza con humildad.

Václav Havel,
Presidente de la República Checa
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