Número 20, febrero 2001

Teatro que se va, teatro que viene...
El paso de siglo en el Teatro


El pasado siglo XX ha sido fundamental para el arte y por tanto para el teatro. Es curioso como si ojeamos un libro de "
Crónicas del siglo", encontramos prácticamente en cada página referencias al mundo de la farándula, toda una historia paralela... Así que, hagamos una pequeña reflexión de lo que ha sido y será nuestro teatro y, para centrarnos un poco, elijamos una gran ciudad dentro del mundo... ¿qué tal Madrid?

SIGLO XX, Madrid es puro Teatro

Recién estrenado el siglo, comenzamos con el nacimiento de un genio, Enrique Jardiel Poncela, autor de multitud de obras teatrales que hoy siguen vigentes en muchos escenarios. Jardiel fue un incomprendido (como la mayoría de los genios), pero es una larga historia que podéis leer en la sección de nuestra revista Tesoros desconocidos de Madrid.

En los comienzos del siglo, se escuchan nombre como Galdós, Valle-Inclán... ¿Os imagináis lo que debía ser pasar por la Puerta del Sol y encontrarse con ellos en las tertulias de los cafés donde se iba forjando el futuro del teatro y de España? Las representaciones de sus obras iban más allá de lo meramente escénico, eran problemática social y política, eran el latido de la decadente España.

Cuenta Luis Buñuel en sus memorias que cuando sucedían los locos años en la Residencia de Estudiantes, y eran unos jóvenes con ganas de reformar y cambiar el país, se dedicaban a insultar en actos públicos a todos los intelectuales que para ellos ya estaban caducos y vendidos al sistema político. Así se ganaron la antipatía de todos... menos la de Don Ramón del Valle-Inclán, que pasaba junto a ellos como si nada hubiera sucedido, y les decía amablemente: "Que tengan un buen día señores".

No podemos olvidar en esta breve reseña a nuestros Premios Nobel José Echegaray en 1904 y Jacinto Benavente en 1922. Para no perder costumbre, estos dos premios fueron muy discutidos. En 1905 un grupo de intelectuales manifestó no sentirse identificado con el recién premiado Echegaray (entre ellos se encontraban Unamuno, Ramiro de Maeztu, Rubén Darío...) Un mes después, se celebra en el Senado un homenaje presidido por el rey Alfonso XIII, y al día siguiente una manifestación encabezada por Galdós y el músico Tomás Bretón toma las calles de Madrid para rendir homenaje al dramaturgo. ¡España es así!

Confluyen en Madrid varios géneros teatrales casi únicos en el mundo: el esperpento, el sainete de Carlos Arniches, el teatro poético de Lorca...

Buero Vallejo fue considerado desde su primer éxito con Historia de una escalera un autor diferente y claro representante del momento que transcurría en nuestro país. Hasta su muerte, hace pocos meses, ha sido la referencia viva de nuestro Teatro.

  
Eran las grandes figuras del escenario de Madrid. No eran divos de la escena alejados de la realidad que les rodeaba. Era gente del pueblo, con un arte natural y un don para la interpretación excepcional. María Guerrero, Enrique Chicote, Loreto Prado... entre otros, no simplemente interpretaron sino que promovieron la vida cultural de España y América.
La zarzuela tuvo sus mejores músicos y obras a lo largo de este siglo. Los estrenos se convertían en acontecimientos sociales que llegaban desde la aristocracia a la clase más humilde. Los maestros como Ruperto Chapí o Tomás Bretón eran considerados como héroes nacionales.