Número 20, febrero 2001
Cadena de Favores
Calificación: ****
DIRECTORA: Mimi Leder
INTÉRPRETES: Helen Hunt, Kevin Spacey, Haley Joel Osment.

    En ocasiones, suceden cosas en el mercado cinematográfico estadounidense que, desde luego, no entiendo para nada. Os pondré un ejemplo que claramente viene al caso. Año 1999: Sam Mendes presenta su corrosiva visión sobre el sueño americano en la estupenda American Beauty. El resultado: auténtico triunfo no sólo de taquilla, sino también de crítica y de público. Año 2000: Mimi Leder presenta su humanizada visión sobre el sueño americano en la, también, estupenda Cadena de Favores. El resultado: todo un fracaso comercial. Parece contradictorio que una historia en la que se pone en duda la existencia de ese sueño americano, tantas veces acariciado en otras tantas películas, como fue American Beauty, supere en éxito, que no en calidad, a esta otra historia de buenos sentimientos y sueños posibles que es la actual Cadena de favores, en donde la sociedad norteamericana, sale bastante mejor parada que en la primera. Pero ya se sabe... en América, ¡todo es posible!, y aunque Mimi Leder (El pacificador, Deep impact) ha conseguido una película con buenos ingredientes para el aplauso, y unas interpretaciones de los protagonistas (Helen Hunt, Kevin Spacey y Haley Joel Osment) más que fantásticas, probablemente lo va a tener difícil en la carrera de los Oscars. Pero, ¿qué mas dan los premios cuando hay calidad? Y desde luego la cinta la tiene. De todas formas, habrá que esperar a ver si funciona mejor en el mercado europeo. Yo espero que sí.

    Os pondré en antecedentes para centraros un poquito: "Piensa en una idea que pueda cambiar el mundo y ponla en práctica". Este es el ritual de inicio de curso del profesor de ciencias sociales, Eugene Simonet (Kevin Spacey), discurso que, año tras año, ha ido repitiendo a sus alumnos sin muchas esperanzas de ser escuchado. Pero... oh sorpresa!, uno de ellos, Trevor (Haley Joel Osment) se lo toma en serio y pone en marcha su particular "cadena de favores": "Elige tres personas y hazles un favor". Pero no ha de ser cualquier favor. Tiene que ser algo que realmente ayude a las personas, algo que no puedan hacer por sí mismas y además deben devolverlo a otras tres personas, y éstas a otras tres, y así sucesivamente. En su intento por mejorar el mundo, el pequeño Trevor quiere mejorar su vida ayudando a su madre, a su solitario profesor y a un indefenso compañero de colegio. Lo que no se imagina es hasta qué lejos ha llegado su idea. La película tiene una estructura de flash backs entrelazados como en un puzzle que, lejos de complicarla, la enriquecen en variedad de situaciones y sentimientos. Toma la perspectiva de la espontánea sencillez de un niño que ve como su sociedad podría cambiar con un simple gesto de generosidad. Toca temas-pilares sin ñoñería: el alcoholismo, el abstencionismo paterno, la solidaridad, la infancia, la unidad familiar, el individualismo. Problemas no sólo de la sociedad norteamericana, sino también de la nuestra.

Eva Latonda