CarlesSansDe Badalona. 45 añitos, el mayor. No le gusta un pelo ver cómo se caen las hojas del calendario. Estudió derecho y trabajó en una agencia de viajes antes de ingresar en el Instituto del Teatro de Barcelona. JoanGracia Natural de Poble Sec (Barcelona). 43 añitos. Tocó 250.000 palillos laborales antes de embarcarse en el proyecto Tricicle: empleado de banca, participó en carreras de motos, estudió Bellas Artes. PacoMir Nace en Barcelona hace 43 años. Se licenció en Bellas Artes. Es de los que no paran. Además de Tricicle está metido en otros trabajos relacionados con el mundo del espectáculo. Diseña relojes. |
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Calibán.- A ver si va a dar la impresión de que habéis tocado techo, porque ya empezáis con historias recopilatorias.
C.- Seréis conscientes de que por el mero hecho de salir a escena la gente ya se parte, vamos que tenéis al público volcado sin apenas levantar una ceja. Carles.- La fidelización del público se consigue con el trabajo... C..- Eso de la fidelización suena muy empresarial, muy técnico, ¿no? Carles.- Quieras o no el teatro es un arte pero también un negocio. En ese sentido los americanos lo tienen clarísimo. El público es la base, el objetivo, el porqué de tu trabajo. Contamos además con el obstáculo de que ahora la gente no acude con frecuencia al teatro. Es un valor incalculable si logras que se a fiel a tus espectáculos. C..- Hablando de americanos, ¿por qué habéis llegado a los japoneses y en cambio los americanos, que son los reyes de la comedia, se han quedado a dos velas con vuestros espectáculos? Carles.- Bueno, no es exacto lo que dices. Al público americano le encantó nuestro show, hubo sólo una crítica negativa , la del New York Times, que allí es la Biblia y, claro, luchar contra una crítica con tanta influencia es muy difícil. Empezaba diciendo... "el buen vino viaja mal", como queriendo decir: "todo lo que triunfa en Europa aquí no siempre pasa". Eso produjo que los inversores se asustaran y no quisieron perder dinero. Paco.- En EEUU el dinero manda por encima de todo lo demás. Haber luchado contra aquella crítica desfavorable hubiera supuesto una inversión de 50 millones de pesetas que los americanos no estuvieron dispuestos a afrontar. En España es diferente, cuando la cosa está mal durante un par de semanas, se nos dice: "bueno, ha sido un puente, la gente se ha ido... la semana que viene funcionará". En España vivimos con un tono de esperanza que en América no existe, son muy radicales. Nosotros somos más románticos... quizás. C..- Comentó recientemente Pedro J. Ramírez que el periodismo es su vida, que su trabajo es una manera de vivir, ¿esto es cierto para vosotros?, ¿hay vida más allá de Tricicle? Carles.- Nuestro trabajo es bastante... una manera de vivir. Si quieres llegar al público de Zaragoza tienes que estar en Zaragoza. Todo gira en torno a la representación. Absorbe muchísimo tiempo y hay que tener una capacidad de trabajo enorme para sacarle horas, como Paco que tiene una capacidad de trabajo enorme y dirige cosas al tiempo que trabaja con nosotros. En cambio a mí, cuando Tricicle me deja en paz ( y lo digo con todo el cariño del mundo), pues no te apetece seguir trabajando sino ser consciente de que estoy en mi casa, pasar unas vacaciones donde me apetezca... C..- 20 años dan para mucha convivencia, además... tres es multitud. Paco.- Mucha gente creo que de hecho se viene al espectáculo por el puro morbo de pensar en cómo es posible que estos tres continúen después de tanto tiempo. El éxito radica en la tolerancia, mucha tolerancia. Carles.- Lo de ser tres es una ventaja, cuando hay una discusión entre dos se puede dar el empate, pero entre tres siempre se puede dar la oportunidad del dos a uno, y ese resultado muchas veces arregla infinidad de cosas. Ninguno de nosotros ha querido coger la bandera del liderazgo. Por eso muchos grupos se disuelven, porque hay uno que se cree imprescindible, el cerebro del grupo, y ahí empiezan las envidias, las competencias, y se pierde la unidad. C.- ¿Y eso lo teníais diseñado desde el principio? Carles.- No, creo que los tres en soledad hemos comprendido que era la manera más inteligente de llevar esto adelante. C..- ¿Qué le diríais a los empresarios que en vuestros primeros momentos os criticaban como aburridos? Carles.- Jamás el revanchismo, nos da igual. Hombre, nos ha alegrado que estuvieran equivocados. C.- ¿Sois conscientes de que quizá hayáis dado en la clave de la globalización del humor, con esa risa que es patrimonio común? Vamos, que prácticamente habéis dado con un elemento común a toda la naturaleza humana. Carles.- Sí, y de una forma involuntaria. Siempre hemos hecho el humor que llevábamos dentro. Nunca pensamos:"vamos a hacer humor mudo porque así salimos al extranjero", ¡qué va! Nuestro humor se ha generado de forma espontánea. En la vida, las maravillas se generan de forma espontánea, como el crecimiento de una planta. Nosotros éramos estudiantes de arte dramático y había que hacer cosas, gustamos en un programa de televisión. Paco.- Siempre expresamos aquello que nos une más. Todos los temas: amor, celos, odios, envidias... todo esto que es común a toda la raza humana y por ahí es por donde vamos. C.- ¿Vuestra familia es la que menos se ríe con vuestros espectáculos, porque son los que más tienen que padecer vuestras ausencias? Carles.- No. Nuestras mujeres se han acostumbrado a ello, es como la mujer del viajante. Hay profesiones que conllevan una aceptación clara por parte de la pareja que es imprescindible. Paco.- Depende, si tenemos un show en Japón seguro que siempre nos acompañan. C.- Si es Albacete... Paco.- Pues más bien no. Es verdad, somos camioneros, nos conocieron así. Pero eso también tiene su parte bonita, la emoción de la reunión, del encuentro. |