Número 21, marzo 2001

Prueba de vida
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DIRECTOR: Taylor Hackord
INTÉRPRETES: Meg Ryan, Russell Crowe, David Morse
TÍTULO ORIGINAL: Proof of life



Dicen las malas lenguas que me estoy convirtiendo en una crítica de cine muy condescendiente y benevolente. ¡En fin! Buena que es una. Lo que no saben esas voces es que, aparte de ser demasiado apasionada (motivo por el cual me meto tanto en las películas), lo que realmente soy es, una persona muy positiva. Y positivamente voy a valorar esta película, puesto que tanto esfuerzo realizado en la labor, algo de provecho a de tener ¿digo yo? Me centraré. A grosso modo la película cuenta la historia de un secuestrado, de su esposa y del héroe que salvará la situación. Sí, desde luego suena muy comercial. Y es que es una película muy comercial. Dos actores de moda: la desmejoradísima Meg Ryan y el imparable Russell Crowe. Para más inri, se enamoraron en el rodaje. Esto da tanto morbo al asunto que no lo hubiera superado ni la mejor empresa de marketing. Pues bien, con todos estos ingredientes, tu amigo cinéfilo te dirá: "Pues mejor aprovecho mi tiempo yendo a ver Pan y rosas o Billy Elliot". ¡Bien! No dejes de ir a verlas pero... no te equivoques. Hay cine comercial... y cine comercial. Desde luego si lo que esperas ver es algo así como Hombres armados, entonces no hagas el esfuerzo. Pero si lo que quieres es pasar un rato entretenido pero inteligente para variar, esta es una buena elección.

En primer lugar, te diré lo que no vas a encontrar. No encontrarás un análisis del porqué de la existencia de las guerrillas y de su lucha contra los militares. El director ni siquiera especifica en qué país nos encontramos, aunque hace ver claramente de que se trata de algún convulsionado país centroamericano. Tampoco detalla mucho sobre el drama diario de las pobres gentes que soportan día tras día la violencia de uno y otro bando. Poco hay de esas supuestas compañías de seguridad "S" y "R" (secuestro y rescate) en las que está basado el guión. Ni si quiera vas a encontrar una gran historia de amor, pues el personaje de Crowe, sabe comportarse como un señor y se contiene (¡Por fin un auténtico caballero en la pantalla!). Pero el caso es que mágicamente todo está ahí. Sin estridencias, en las dosis justas. Apuntando unas veces hacia la tantas veces difícil e injusta situación de violencia en estos países, otras hacia la tímida relación más basada en la admiración mutua que en el fuego pasional. También hay sutiles toques de atención sobre la destrucción de la familia por un exceso de celo por el trabajo. No se trata tampoco de una película de tesis, pero qué agradable sería si todas las películas "comerciales made in USA", fueran naturales, dentro del contexto de excepcionalidad de la historia, como esta película. Además, yo que no entiendo nada de estrategias militares, creo que ha sido la primera vez que he entendido un asalto militar. Se trata de la secuencia final en la que se culmina el rescate. Los travellings, los rápidos movimientos de la cámara, el montaje y la serenidad de los planos ayudan a una buena comprensión de la escena final. Realmente disfruté viéndola.

Eva Latonda