![]() James Campbell Alba Editorial Si el empeño de autores como Julien Green era acceder con la inteligencia a todas las cosas, pero con la vida sólo a las más altas; el desafío de la generación beat fue probar todas las cosas especialmente las más bajas para reflejarlas luego con una inteligencia ramplona en escritos literarios de dudosa calidad. Sin distinguir entre ficción y realidad, estos jóvenes de la década de los 50 embrollaron todo en una amalgama donde la "inspiración" literaria sólo llegaba a través de las drogas, el sexo desordenado o cualquier otro aliciente de cariz semejante. Locos, transgresores o delincuentes, el grupo que se creó en torno a Ginsberg, Burroughs y Kerouac dio forma a una contracultura empeñada en no resultar indiferente. Y en cierto modo no lo fue. Pero a la indiferencia se la puede sacudir desde la provocación vacía o desde la sustanciosa savia de una cultura auténtica. A muchos nos sigue pareciendo más interesante el segundo camino. Para quienes quieran asomarse al primero, es este libro de Campbell.
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