Número 26, noviembre 2001

Loca sabiduría




James Campbell
Alba Editorial



Si el empeño de autores como Julien Green era acceder con la inteligencia a todas las cosas, pero con la vida sólo a las más altas; el desafío de la generación beat fue probar todas las cosas — especialmente las más bajas — para reflejarlas luego con una inteligencia ramplona en escritos literarios de dudosa calidad. Sin distinguir entre ficción y realidad, estos jóvenes de la década de los 50 embrollaron todo en una amalgama donde la "inspiración" literaria sólo llegaba a través de las drogas, el sexo desordenado o cualquier otro aliciente de cariz semejante. Locos, transgresores o delincuentes, el grupo que se creó en torno a Ginsberg, Burroughs y Kerouac dio forma a una contracultura empeñada en no resultar indiferente. Y en cierto modo no lo fue. Pero a la indiferencia se la puede sacudir desde la provocación vacía o desde la sustanciosa savia de una cultura auténtica. A muchos nos sigue pareciendo más interesante el segundo camino. Para quienes quieran asomarse al primero, es este libro de Campbell.



Dora Rivas