Número 25, octubre 2001

Café Central





En la céntrica plaza del Ángel a la altura del número 10, se encuentra El Café Central. El local llama la atención por su diafanidad y luminosidad, lo que invita a entrar en su interior para relajarse un rato tomando un delicioso café tradicional. Sus amplios ventanales, grandes espejos, mobiliario de madera y un personal simpático y dispuesto, aumentan la sensación de encontrarse en uno de esos lugares a los que siempre se vuelve. Sin pretender ser exquisito y escogido, el ambiente tiene un toque elegante muy de agradecer. Si a todo esto le añadimos, que El Café Central, se convierte todas las noches en una estupenda sala de conciertos... para qué pedir más ¿verdad? Su especialidad es la música de jazz, pero no están cerrados a otras músicas: flamenco (con especial interés por la fusión jazz-flamenco), salsa, cantautores... "Javier Krahe y Javier Ruibal, son dos de nuestros incondicionales", me comenta Juan, uno de los dueños del local. "Unos cuantos amigos aficionados al jazz echábamos en falta un buen lugar donde el público pudiera encontrar las ventajas de un café tradicional con las de un club de jazz, por eso nos embarcamos en esta empresa y aquí estamos..." Y bien que están, pues recientemente la prestigiosa revista cultural inglesa Wire Magazine, les ha incluido en el ranking de los diez mejores clubs de jazz de Europa. Pero si de algo se sienten satisfechos es de haber conseguido sacar al jazz de ese halo elitista en el que parece estar metido. Gente que por propia iniciativa no hubiera entrado nunca en un club de jazz tradicional, puede entrar aquí y descubrir nuevas músicas, precisamente por esa variedad y esa mezcla.

El horario de apertura y cierre es de 13:30 del mediodía a 2:30 de la madrugada de domingos a jueves. Viernes y sábados cierran una hora más tarde por eso de que ¡llega el fin de semana! Los conciertos empiezan todas las noches a las 22:00 y su precio varía dependiendo del caché del artista, pero suelen oscilar entre las 1.400 y las 2.000 pesetas.

El local tiene un sonido directo buenísimo. El estupendo equipo ofrece un montón de posibilidades a los músicos, quienes suelen quedarse muy satisfechos. Esto les ha permitido lanzarse como patos al agua en un ambicioso proyecto de producción de CDs en directo. Por ahora han editado dos discos, Antonio Serrano y Joshua Edelman Trío, y Fuasi and Endsemble, y están a punto de sacar el tercero.

Como veréis hay bastantes motivos para que os paséis por allí algún día y os divirtáis en un lugar donde se puede disfrutar de copas... y algo más.

Texto y fotos: Eva Latonda