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La televisión digital marca un punto de inflexión, las nuevas cadenas se ven obligadas a echar mano de todo tipo de productos, relacionados o no, con su programación para poder cubrir así las veinticuatro horas de emisión ininterrumpida. Los trailers de televisión son completamente distintos a los producidos exclusivamente para ser exhibidos en las salas y en muchas ocasiones superan en calidad a estos, debido a que las televisiones fueron las primeras en darse cuenta de que no es suficiente con contar la película, es necesario reinventar la película. Por otra parte la llegada del DVD facilita la incorporación de valores añadidos a las películas en sí mismas. Las grandes productoras desempolvan sus viejos archivos para rescatar del olvido los trailers que en su día sirvieron como reclamo para las taquillas. Lo que durante déca Es evidente que el leguaje cinematográfico ha evolucionado considerablemente a lo largo de sus más de cien años de historia, y el trailer no se ha quedado atrás en esta evolución. Por el contrario, muchas veces ha sido este "género" paralelo el que ha ido por delante en cuanto a la síntesis del leguaje y montaje, y muchos de sus hallazgos estructurales han sido aplicados con posterioridad en la realización de películas. La elaboración de un trailer es una tarea compleja que requiere unos altos conocimientos cinematográficos y que en muchas ocasiones se ha despreciado dentro de la industria. La tarea de resumir en treinta o sesenta segundos un argumento, que para su desarrollo ha necesitado de dos horas, y acompañarlo de montaje e imágenes sugerentes para el espectador, supone la creación completa de una nueva historia, que en la mayor parte de las ocasiones poco o nada tiene que ver con la película a la que promocionan. En grandes superproducciones existe una unidad dedicada exclusivamente a rodar imágenes y secuencias que tienen como único destino el trailer. Casos como Los Vengadores, en el que el trailer tiene una calidad muy superior a la de la película, debido a que se rodó específicamente para la promoción, con un material que jamás apareció en la versión definitiva de la cinta, dan prueba de la importancia que ha adquirido dentro del mercado. Esto abre el debate de la legitimidad que supone el mostrar imágenes que no corresponden al producto que se va a consumir. Aún así, esto no es algo nuevo, Joe Dante (Gremlins, En los límites de la realidad) que comenzó como realizador de trailers para la productora de Roger Corman, con películas de bajo presupuesto y de dudosa calidad, tenía la obligación de introducir el mismo plano de un helicóptero explotando en todos sus trailers, fuera cual fuese el argumento de la película, ya que Corman era dueño de esas imágenes y estaba convencido de que eso atraería a más espectadores a las salas, asegurando que nadie se acordaba del trailer que le había llegado a comprar la entrada. Por el contrario, directores de la categoría de Stanley Kubrick, supervisaban e incluso llegaban a realizar personalmente todo el material promocional de sus obras para mantener una unidad coherente y adivinando el potencial de este nuevo lenguaje cinematográfico. Ridley Scott, triunfador de la última edición de los Oscar con Gladiator, obtuvo hace unos años el Promax a la mejor realización de un trailer para televisión de una obra dirigida por él mismo. Los aficionados de hoy esperan con ansiedad las imágenes que las productoras van suministrando con cuentagotas a través de Internet, meses antes de su estreno e incluso antes de que haya finalizado el rodaje, lo que se denomina working progress. Estamos en un momento en el que este "nuevo" genero cinematográfico está conquistando el puesto que le pertenece y demanda un estudio y atención sin precedentes dentro de la historia del cine. |