Sr. director, me parece absolutamente inaudita la historia de que no haya suficientes estudios a propósito de abusos sexuales perpetrados a niños. Menos mal que Save the Children se ha dedicado a recabar opiniones durante los últimos meses a propósito de un asunto tan repugnante. Y los datos son escalofriantes, uno de cada cuatro menores es víctima de abusos sexuales antes de cumplir los 17 años y sólo el 12% de los casos se denuncian. El abuso sexual a menores me parece una de las acciones más salvajes e inhumanas que un ser humano puede realizar. Además, el agresor se escuda en la imposibilidad de la víctima a la hora de denunciarle y juega con su silencio cautivo. Las heridas psicológicas ocasionadas pueden ser permanentes. Un horror. Los protagonistas de la sociedad del futuro serán los niños de hoy, habrá que hacer un examen de conciencia.Rosa Montes de la Vega |
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Parece ser que el conflicto árabe-israelí está provocando que hayan desaparecido los miles de peregrinos y turistas que todos los años se acercan a aquellos lugares de paz. Y hay una noticia que mucha gente no conoce y es que están sumidos en la miseria miles de trabajadores que colaboran en las agencias de viajes. Según el director de una agencia de peregrinaciones, "estos hechos dolorosos no implican a los itinerarios de los peregrinos. En treinta años nunca se les ha tocado ni siquiera un pelo. Palestinos e israelíes les respetan, pues vienen en son de paz y fe. Además, para muchos representan la principal fuente de subsistencia". Las consecuencias de la guerra afectan a la buena gente que espera de Tierra Santa la capital espiritual del mundo y no un hervidero de intereses egoístas.
Carlos Aranzadi |
A mí me parece que uno de los grandes enemigos a batir en el siglo XXI es el de la burocratización-problematización-institucionalización de los problemas más acuciantes que rondan por nuestras cabezas. Hace poco, al director de la Oficina de Fiscalización de Drogas y Prevención del Delito de la ONU, un tal Pino Arlacchi, lo van a poner de patitas en la calle por representar a esa clase de dirigentes que se ponen detrás de una mesa, ven los problemas, los analizan y al tomar cartas en el asunto... ralentizan las posibles soluciones. Al Pino le van a mandar al quinto pino porque su oficina ha aumentado su visibilidad internacional pero sus resultados son vagas promesas. ¿Con qué cara se presentaría este tipo delante de una madre que ha visto que en su familia los hijos han ido cayendo en el pozo de la droga? Seguro que la sentaría en su despacho y la invitaría a un café.Belén Noguera |