Número 28, enero 2002


Dr. Jekyll & Mr. Hyde


American history X

TÍTULO: American history X
DIRECCIÓN: Tony Kaye
NACIONALIDAD: Estados Unidos
AÑO: 1998
PRODUCCIÓN: John Morrissey para Turman-Morrissey Company
GUIÓN:
David Mackenna
FOTOGRAFÍA: Tony Kaye
MÚSICA: Anne Dudley
INTÉRPRETES: Edward Norton (Derek Vinyard), Edward Furlong (Danny Vinyard), Stacy Keach (Cameron), Elliot Gould (Murray)

SINOPSIS: Derek Vinyard es un inteligente pero violento joven, absorbido por los ideales racistas de un grupo de neonazis de su ciudad. La espiral de violencia en la que se encuentra le lleva a cometer un cruel doble asesinato. Tras la dura experiencia de la cárcel, el joven verá el mundo desde otra perspectiva. Comienza así su intento por poner de nuevo su vida en orden. Será su familia, sobre todo su hermano menor Danny, lo primero en arreglar.

PREMIOS: Candidatura al Oscar 1998 al mejor actor (Edward Norton).

La voz en off del hermano pequeño, Danny, es el hilo conductor de toda la película. Esa voz no es mas que la lectura del trabajo de historia americana actual -de ahí el título de la cinta- que Danny tiene que escribir para su profesor Murray. Él es un hombre de color que intenta sacar al muchacho del ambiente macilento y depravado en el que se encuentra metido. Es el mismo hombre que había ayudado a su hermano Derek durante su estancia en la cárcel. Qué ironía, ¿verdad? La única salida para los hermanos Vinyard viene, precisamente, de todo aquello de lo que habían renegado. Su único amigo entre rejas resulta ser un negro.Y es un negro quién consigue su reinserción.

La película posee una eficaz puesta en escena y un montaje muy interesante. Ambos consiguen una estructura original y diferente. Todo la historia de Danny transcurre a lo largo de día y medio, mientras que la de Derek se cuenta a través del uso del flash back. Para diferenciarlas, el director, Tony Kaye, utiliza transiciones del blanco al negro y cambios de texturas. Todo ello junto con el magnífico guión de David McKenna, hace de la película una inteligente y esperanzadora bajada a los infiernos del racismo y el neonazismo norteamericano. "La violencia genera violencia". Aunque recurrente y algo manida esta frase resuena en la conciencia del espectador tras el visionado. No hay nada más autodestructivo. "Culpaba a todos por el dolor mío y de mi pueblo. Culpaba a los blancos, culpaba a la sociedad, culpaba a Dios..." dice Murray a Derek en un momento de la película, y prosigue "No encontraba respuestas porque no hacía las preguntas adecuadas... ¿Algo de lo que has hecho ha mejorado tu vida?

El odio siempre es un lastre. La vida merece ser vivida de otro modo, parece querer decirnos la película. Es la familia, la amistad, la tolerancia, las vías para encontrar el camino. Una hermosa cita es el epílogo: "No somos enemigos, sino amigos, si bien la pasión puede tensar nuestros lazos de afecto, jamás debe romperlos. Las místicas cuerdas del recuerdo resonarán, cuando vuelvan a sentir el tacto del buen ángel que llevamos dentro".