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DIRECCIÓN: Steven Soderbergh
INTÉRPRETES: Gerorge Clooney, Julia Roberts, Brad Pitt, Andy García, Matt Damon
Ocean´s Eleven es el remake de una cinta de 1960, titulada La cuadrilla de los once, y protagonizada por Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford y Angie Dickinson, entre otros, y dirigida por Lewis Milestone. Éste es considerado, por la crítica en general, por un gran técnico más que por un gran realizador, La cuadrilla de los once destaca en su filmografía por su divertida frescura. Pero no fue esta, ni la primera, ni la última película sobre estafadores estafados. ¿Quién no recuerda El golpe, aquella magnífica y oscarizada película -ganó siete de los diez Oscars por los que competía en 1973- de George Roy Hill, con Paul Newman y Robert Redford a la cabeza del reparto? Quiénes la tengáis olvidada, ya podéis sacarla de la memoria, de la videoteca, del videoclub o de donde sea. Quiénes todavía no la hayáis visto, por favor seguid mi consejo, no dejéis de verla. Se dice de ella, o por lo menos eso oí en el programa de Garci, que es uno de los mejores ejemplos de guión en la historia del cine.
Todas ellas juegan con un elemento clave: la ambigüedad. Y es que en ningún momento el espectador ve a los protagonistas como unos ladrones perversos con los que es imposible identificarse. Más bien al contrario. Los vemos como unos simpáticos estafadores que están cometiendo una hazaña, casi heroica: desplumar al que despluma. Ya se sabe "Quien roba a un ladrón, tiene cien años de perdón".
En el caso de Ocean´s Eleven esa ambigüedad queda algo difuminada por un motivo muy claro: es la tardanza en la presentación del malo, Andy García -su personaje no se hace realmente odioso hasta bien entrada la película- la que retrasa la identificación del espectador con quienes, en definitiva, son unos ladrones. Una vez que el director consigue hacer que el antagonista caiga mal (y Andy García lleg a a caer muy mal), los actos de la cuadrilla de los once quedan plenamente justificados. Son los antihéroes americanos, que tanto juego han dado a lo largo de la historia del cine; es Robin Hood bajo el prisma de la sociedad de consumo y el individualismo. Aunque tampoco hace falta que nos pongamos trágicos, que esto es tan sólo una comedia-trhiller o un trhiller-comedia, según se quiera ver.
Lo que sí que es cierto es que el éxito de estas tres cintas está, sin duda alguna, en sus soberbios guiones. Consiguen enganchar al espectador desde el principio, haciéndole cómplice del engaño. En manos de Steven Soderbergh, el guión de Ted Griffin es llevado a su máximo esplendor. Clooney y Pitt, están a la altura de Sinatra y Martin, lo que denota la magnífica dirección de actores que Soderbergh ya demostró en películas como Erin Brocovich y Traffic, sus dos últimos y premiados trabajos.
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