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DIRECCIÓN: Yurek Bogayevicz
INTÉRPRETES: Haley Joel Osment, William Dafoe, Liam Hess, Richard Banel, Olaf Lubaszenko, Malgorzata Foremniak, Olga Frycz.
La voz en off del protagonista, Romek (Haley Joel Osment), cuenta la historia de su infancia, aquel duro otoño de 1943; año en el que fue separado de sus padres, dos intelectuales judíos condenados a muerte por el nazismo alemán. Su huida de Cracovia, escondido en un saco de patatas, le lleva a un pueblecito de campesinos y granjeros polacos en donde la familia de Gnieco (Olaf Lubaszenko) le acoge con más desconfianza que hospitalidad. Tan sólo Tolo (Liam Hess) y el rudo sacerdote local (William Dafoe), parecen querer acogerle. Con el fin de hacer más creíble su estancia en la granja de Gnieco, el sacerdote comienza a preparar a Romek para la Primera Comunión junto con los otros chavales del pueblo, y así poder salvar su vida.
De origen polaco, el director y también guionista de la película, Yurek Bogayevicz, muestra una historia de respeto y de aceptación, una historia sobre el derecho a la libertad religiosa. "Doy las gracias a todos aquellos que me ayudaron a seguir siendo quien soy" argumenta Romek al final de la película. La película plantea que, a pesar de que sean muchas las cosas que nos separan de los demás, prima la condición de hijos de Dios. El dolor, ese sentimiento tan temido por el hombre, parece en esta película ser abordado con valentía; "quiero sufrir por vosotros, como Cristo murió en la cruz por nosotros", dice Tolo en uno de los momentos de la película. La fe no se plantea en la película como un analgésico contra el mal en el mundo, sino como un instrumento de comprensión que da sentido a la vida, incluso cuando esta deja de tenerlo. En medio del terror, la barbarie de la guerra y el genocidio puede existir esperanza y hasta un amigo que muera por ti.
Los actores están magníficos, lo cual entraña cierta dificultad teniendo en cuenta las cortas edades de los protagonistas. Que Haley Joel Osment es un niño prodigio ya no cabe la menor duda. Inteligencia Artificial, Cadena de favores, El sexto sentido, Forrest Gump, múltiples apariciones en exitosas series norteamericanas de la mano de grandes estrellas televisivas como Tom Selleck, Calista Flockart o Candice Bergen... En definitiva, un currículum vitae impresionante para un chaval de once años. ¡Da miedo el monstruito! Habrá que ver si crece mejor que aquella otra gran promesa que fue Mcaulay Culkin, niño prodigio de Hollywood, venido a menos con la edad. No así le ocurrió a ese otro protegido de la naturaleza, Elijah Wood, hoy no tan niño, y excelente protagonista de El señor de los anillos. Pero si de niños prodigio se trata, hablemos por favor del coprotagonista de Hijos de un mismo Dios, junto a Osment y Dafoe, Liam Hess, el pequeño Tolo. Con ocho años, ha realizado ya ocho películas. Canta y baila, diseña páginas web y hace complejas impresiones en desk top.
Por último, os aconsejo ver la película en versión original y escucharéis a un Haley Joel Osment hablando en ingles con un acento polaco de impresión.
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