|
Antes un hijo no admitía comparación con el trabajo profesional, el dinero, el gusto por los coches o los viajes, mientras hoy se reflexiona sobre si un bebé compensa o no compensa de acuerdo con la situación. ¿Compensan los hijos? Dependerá, al cabo, del balance en la satisfacción relacionada con los demás bienes al alcance. El hijo ha dejado, por tanto, de ser un bien absoluto para convertirse en un bien a secas. Incluso hay quien no se arriesga a correr con las molestas incertidumbres de una paternidad y prefiere procurarse una mascota. En la actualidad, según una encuesta de la American Animal Hospital Association, el 84% de los propietarios norteamericanos de mascotas se considera padre o madre de su animal. Gracias al derecho democrático e individual, hemos aprendid Zoe Valdés, |