Número 34, noviembre 2002

El cine de ciencia ficción es un género que ha dado para mucho a lo largo de la historia del cine. Las posibilidades dramáticas son infinitas. Películas como 2001: una odisea en el espacio, la trilogía de La Guerra de las Galaxias, Alien, Terminator, Matrix, o Minority report, dan buena cuenta de ello. Todas presentan esquemas, comportamientos y condicones humanas, muy similares: un futuro incierto para la humanidad, devastaciones nucleares, desequilibrios naturales, control de la población, manipulaciones genéticas, privelegio de las máquinas(...) Hacemos un repaso de todas estas películas y algunas más(...).

Miedo a morir

Tal vez sea el miedo a la muerte la principal motivación para que los protagonistas se pongan en acción. Es el caso de los replicantes de la visionaria Blade Runner. Ese miedo a morir - ¿o habría que decir ese amor por la vida? - es el que hace que los Nexus 6 vengan a la tierra, exponiéndose a las brigadas Blade Runner, a pedirle a su creador que les prolongue la vida. Ante la imposibilidad de su petición, la criatura mata al creador en una de las escenas más intensas del film. En 2001: una odisea en el espacio, la computadora Hal-9.000 acaba su existencia confesando al astronauta Bowman que tiene miedo a ser desconectada. La máquina, creada para ser perfecta e imparcial, parece tener más sentimientos que el propio Bowman.

Pero ese miedo a la muerte-amor por la vida, no es sino el lejano reflejo de la necesidad del hombre por sentirse integrado en una sociedad, poseer unas raíces, participar de la historia. Es esa dimensión de eternidad que todo hombre, por el hecho de serlo, posee. La búsqueda de una identidad propia se puede ver en A.I. Inteligencia Artificial; ahí está esa desgarradora secuencia en la que el meca Haley Joel Osment descubre que no es más que un prototipo. "Yo soy David, yo soy David", grita angustiosamente.

Sociedad deshumanizada

La visión de una humanidad desnaturalizada es general en casi todos los films. Las personas del futuro carecen de emociones, están vacías, en muchos casos, funcionan como auténticos autómatas. Son los fríos personajes de Gattaca, los anónimos de Blade Runner, los asépticos de Minority Report, los dormidos de Matrix o los violentos de Mad Max. La incomunicación y la soledad, otras de las notas en común de estas sociedades ultratecnificadas, contribuyen a la creación de escenografías, apabuyantes y sobrecogedoras, en donde priman el minimalismo, los colores azules y metálicos, y un frío hiperrealismo.

Un mundo imperfecto

La obsesión por el control de la natalidad, la manipulación genética y la progresiva tecnificación, son muestra del continuo desafío de la ciencia a Dios. Allá por 1956, Planeta prohibido, singular película de Fred McLeod - y una de las primeras películas de ciencia ficción -, resultó ser una parábola sobre la utilización peligrosa de la ciencia cuando no está al auténtico servicio del hombre. En esta línea destaca la cinta de Andrew Niccol, Gattaca, en la que las personas son clasificadas con el fascista términio de válidas o no validas, dependiendo de su orígen genético. Son sociedades en las que no hay cabida para la imperfección, ni oportunidad para los enfermos. El dolor carece de sentido y parece educarse sólo para el triunfo. De esta forma, cuando alguién muere o desaparece - el hijo de Tom Cruise en Minority Report, o el niño crionizado de A.I. - los protagonistas se hunden en la desesperación, frustrando todas sus esperanzas de salvación.

Desastres Naturales

La ciencia ficción no es muy halgüeña con el futuro de nuestro planeta. Hay películas que muestran un planeta inundado por las aguas del deshielo de los polos (Waterworld o A.I.), mientras que otras presentan la Tierra como un gran desierto, despoblado de vegetación (Mad Max). También existen las que vaticinan que el futuro estará en inmensas ciudades acristaladas y verticales, con viviendas minúsculas, fruto del individualismo atroz que somete al hombre a una triste soledad (Blade Runner, El quinto elemento)(...) Y todo eso como resultado del desequilibrio ecológico.

Asunción de la tecnología

Si de algo no cabe duda es de que la humanidad acabará dominada por las máquinas, que nos superarán en fuerza e inteligencia. Son mundos controlados por la alta tecnología y fascinados por la posesión de la información (Johny Nmemonic). Cuando la creación supera al creador, surge el caos. Sólo el hombre es capaz de crear una máquina tan terrorífica como el Teminator de Arnold Swarzenegger o de concebir el maquiavélico cuerpo pre-crimen de Minority Report. Armas que finalmente se vuelven contra él.

Ansias de Dios

Finalmente se pueden encontrar huellas de la búsqueda de un ser eterno que dé sentido a la existencia. Una inteligencia superior que vigila y colabora con el hombre. ¿Qué es sino - perfecto, incólume - el monolito de 2001: una odisea del espacio?¿Y qué la Fuerza que recubre todo el universo en La Guerra de las galaxias? Por otra parte, ¿no son Luke Skywalker (caminante del cielo) o Neo, auténticos redentores de la humanidad? Seres predestinados, de procedencia misteriosa y poseedores de fuerzas extraordinarias.

Cuando la vida misma no contiene de por sí todas las respuestas que el corazón del hombre se hace, es necesario hacer trascender nuestra existencia en pos de un mañana mejor.

Eva Latonda