Número 34, noviembre 2002

La historia de Luis Miguel tiene un resumen la mar de simple, son 33 años llevados mejor o peor (según opiniones), de los cuales lleva 20 trabajando... y pensar en lo que esto significa, tendría que ser suficiente ¿no? Pero muchos le tachan de hortera, les molesta su acento mejicano, sus aires de grandeza, sus pocos esfuerzos con los medios de comunicación y sus escasas apariciones.

Yo estuve con él en Madrid, yo y los guardaespaldas y los de la Warner y los de seguridad y las fans y el chofer y doscientos periodistas más, ¡claro!, a ver si os creéis que concede entrevistas así como así, eso con Teresa Campos y vale. Pues la cuestión es que allí estaba yo expectante, sentada cerca de Joaquín Luqui e Isabel Gemio (a la que se le caía la baba, como a tantas otras), y sin intentar siquiera pelearme por la posesión del micrófono... cuando salió la estrella a la que habíamos ido... unos a entrevistar, otros a adorar. Estaba con ganas de ser simpático y, sobre todo, correcto, siempre con la sonrisa en los labios y muriéndose de calor con aquellos focos, (sudaba como un pollo, daba un poco de pena).

Comenzaron las preguntas, y empecé a fijarme en las periodistas que las hacían, llevaban sus mejores galas, parecían recién salidas de la peluquería... (creo que habían visto muchas pelis de Julia Roberts)... porque sé que estaban convencidas de que cuando levantasen el brazo, una luz divina las iluminaría creando un halo en torno a su figura, se levantarían de su silla como a cámara lenta, mientras él, desde la tarima, buscaría su resplandor con la mirada... y sus ojos se encontrarían... y antes de que se oyese una sola palabra suya, él sabría que era la mujer de su vida, se casarían y vivirían en Acapulco tomando el sol... ¡YA!

Lo que estaba ocurriendo realmente era bien distinto. Luis Miguel buscaba a la emisaria de la siguiente pregunta con desgana y una cierta prisa, mientras la voz que ella esperaba sonase serena, decía entrecortada:

- Bien...bien...bienvenido a España -. Pausa eterna esperando las gracias que no llegan.

- Soy Belén Pérez -, su nombre no le dice nada - de El Diario de los Lunes, quería preguntarte, cuándo vamos a poder verte en Gijón.

Mi respuesta hubiera sido: No lo sé, yo no organizo las giras, pero quizá es una ciudad un poco pequeña para albergar uno de mis conciertos, creo que antes debería hacer directos en ciudades más amplias.

Su respuesta fue: "¡Ah! Gijón, sensacional Gijón, mi deseo sería estar allí muy pronto, quizás el año que viene".

Está claro, respuesta evasiva y políticamente correcta. Lo peor es que la chica se sentó y allí no hubo ni luz divina, ni cámara lenta, ni planes de boda, ¡Lo siento, Belén!

RESPUESTAS SIN PREGUNTAS

  • Mis Romances Favoritos no es un nuevo disco, es un recopilatorio de los mejores boleros que he grabado, aunque he querido incluir un bonus track "Hasta que vuelvas" que no había sido editada.
  • Mis conciertos serán en Madrid, Barcelona y Valencia, el año que viene me gustaría poder estar en más sitios.
  • Durante veinte años he vivido muy rápido, con mucha intensidad y mucho trabajo, pero cuando hace tiempo tuve que decidir sabía que tendría que renunciar a bastantes cosas... nunca me ha importado.
  • Hace varios meses que sigo una dura disciplina deportiva, me siento mejor físicamente y creo que me ayuda a la hora de mantener notas, de cantar.
  • Tengo muchas ganas de trabajar, creo que aún no he hecho todo lo que podría hacer.
  • Respecto a los concursantes de Operación Triunfo, es un honor sentir que la gente que empieza te utiliza como referencia, y la competencia estimula para mejorar.
  • Estoy pensando en hacer algo en inglés, pero sólo es una posibilidad, por ahora estoy con el español, nuestro idioma que nos hace a todos hermanos.

Ahí fue cuando me entraron ganas de decirle: "Pues vaya hermano guapo que me ha salido, ¡madre mía!". Si me hubieran dejado pillar el micro, la entrevista habría sido... diferente.

PREGUNTAS SIN RESPUESTA

  • Vaya sonrisa-profident. ¿Quién es tu dentista, dirección y teléfono? ¿Hace presupuestos sin compromiso?
  • Estás realmente moreno, con todo lo que trabajas supongo que será de rayos UVA, ¿o no? No respondas si no quieres, que esto es cotilleo puro y duro...
  • Tu padre era español, por qué a veces nos haces sentir que no te importa mucho la gente de aquí. No sé, como si nos tuvieras algo abandonados, con lo bien que te tratamos siempre. ¿Hay algún rencor oculto?
  • ¿Te sientes muy solo aun estando rodeado de tanta gente, guardaespaldas, jefecillos y jefazos de la discográfica...? Dinos quiénes son tus amigos para ver una peli el viernes por la noche.
  • Lo de conceder pocas entrevistas y dar escasos conciertos lo hacía Frank Sinatra por su edad y por su inmensa fama mundial. ¿Cuál es tu excusa?
  • Como no te habrás dado cuenta, ya que los focos te impiden la visión de la sala, la mayoría de los periodistas han venido a esta rueda de prensa como el que va a un concierto en El Real, ¿qué te dice tanto esmero?, ¿lo aprecias?
  • ¿Puedo ver tu limousine por dentro?... ¿Me llevas a dar una vuelta? En plan informativo, ¡claro!
  • ¿Cómo puedes ser tan diplomático y contestar así de bien a las preguntas más aburridas del mundo? ¿Hasta dónde estás de los periodistas?
  • ¿Hasta dónde del acoso de las fans?

Seguiría así un buen rato, pero me da, que a la primera pregunta ya me estaban quitando el micrófono.

Otra cosa, desde aquí quiero reivindicar para Luis Miguel y demás compañeros de estrellato, una admiración comedida, un "anteponer" que son seres humanos de carne y hueso, NO DIOSES, NO PERSONAJES SUPREMOS. Ellos son como tú y yo, ni más ni menos.

Y la impresión que me causó Luis Miguel (poniéndome en plan analítico) es la de un hombre de carácter solitario y estado de ánimo variable que en el fondo se asusta de la vida que le ha tocado vivir y lo soluciona actuando para todos como lo que se supone que debe ser... pero no siéndolo en absoluto. Es de esos chicos ( si fuera amigo tuyo) a los que te dan ganas de pegarle un abrazo... pero sabes que si te acercas... se pondrá rígido, fruncirá el ceño y dará un paso atrás desconfiando de tus intenciones.

Suerte de la buena para Luis Miguel... no en la música, que ya la tiene... sino en la vida, que es donde hace más falta.

Texto y fotos: Maru García Ochoa