Número 37, febrero 2003

LOVE AND MUSIC

No tengo la más mínima duda de que después de estas palabras, lo más probable es que no me dejen pasar a algunas discográficas ni a tiros... Y digo yo, si a unas cuantas empresas de edición y distribución de discos Calibán no les parece un medio suficientemente representativo, porque no es ni El Mundo ni Rolling Stone ni nada que remotamente se les parezca... pues ¡qué más da lo que pueda decir la de la página 10!, ¿no?

Dicho esto, hoy vengo a hablaros del AMOR. ¡Qué bonito es! ¡Qué cursis nos vuelve! Pero ¡Qué bien lo pasamos! Ya sabéis, aquel caluroso verano con Javi el de los ojos verdes y aquella canción que ponían en el bar del paseo marítimo... ¡Ay! Yo no soy precisamente de las que recuerda el primer amor con una sola canción (y no me tachéis de fría) pero sí con un conjunto de ellas, lo que sonaba por aquel entonces. Ahora lo que sí puedo recordar a la perfección es lo que sonaba en la radio del autobús esta mañana, las cancioncillas de moda, ¡madre mía!, con la variedad que hay y venga a poner lo mismo, ahí está el poder del marketing y el poder del amor ¿eh?, porque todas y cada una hablaban del mismo, único y maravilloso tema:

Amor de madre: Oe, Oe, Oeooa, siempre te llevo dentro del alma... Bustamante, antes caía simpático, últimamente va a peor. Es que le han hecho un disco... ¡qué disco! Lo importante es que él siempre se acuerda de su familia, de su padre, de sus hermanos. En una de sus canciones vemos cómo es capaz de decirle a su mami, que la lleva dentro del alma sin cortarse un pelo. ¡Tierno!, o a lo mejor no se lo dice a ella, y es que soy una inocente.

Amor esclavo: Yo sin ti no se vivir, si no te tengo a ti yo no soy nada... de Daniel Andrea. Que no, que te pones un poco pesadito, no hay que humillarse hombre. Si te quiere dejar, pues hala, que se pire. Ya sé que nos da por agobiar a la gente cuando estamos enamorados, pero ¿no sería mejor arrancarnos por el sentido común y dar un poquito de...?

Amor Propio: Cuando tú vás, yo vengo de allí, cuando yo voy, tú todavía estás aquí... Ole con la chica dura, Laurita se ha subido a lo más alto y se va a agarrar con uñas y dientes. Aunque tachada de prepotente y soberbia, sus canciones no esconden lo que realmente es, una trabajadora constante, una luchadora incansable. Y no me hables de sexo seguro, ni plastifiques mi corazón... ¡Toma del frasco, Carrasco! La de polémica que ha suscitado la frasecita, y yo creo que es simple la explicación: el corazón debe ser la primera expresión del amor, no el sexo. Conóceme a través de mi alma y después... ya hablaremos.

Amor piadoso: Ave María, cuando serás mía... Con lo que comprobamos lo libre que puede ser la oración. Se acabó la meditación arrodillada. A ver quién es el guapo que le dice a Bisbal que es más difícil rezar mientras das 4 pasos de lado, giro, patada y asambleu... No seré yo. A ver si nos creemos que a Dios no le gusta la música.

Amor petardo: Uno de los que tengo más presentes. ¿No es penoso el conjunto de singles de los jovencitos de OT? Con lo que me gusta Daniel Úbeda... ¿cómo ha podido grabar algo tan feo como Bésame? ¿Y Miguel Ángel Silva? ¿Y la María José del rubito enfermizo? Ya sé que me pongo petarda yo también pero claro, ante tanto bombardeo es inevitable opinar. No dejo de preguntarme qué equipo de compositores carcas rondan Operación Triunfo, los mismos que el año pasado compusieron Corazón Latino o la increíblemente espantosa Europe´s living a celebration, supongo. Pues no debo ser la única que se ha dado cuenta, pero las canciones que salen con el sello del programa... ¡puff! Y eso que se supone que tienen un gran:

Amor a la música: Si no te conociera, si no estuviera aquí, no habría encontrado la manera de vivir... creo que la letra es así. El año pasado no me parecía tan mal, pero ahora, la cosa cambia. Nos hacen un remake con La Fuerza de la Vida y se quedan tan anchos. ¡Qué falta de originalidad, madre! La creatividad musical televisiva (en La Primera) ha muerto, si es que alguna vez la hubo. Lo máximo a lo que podemos aspirar es a programas como el especial de Nochebuena de Raphael o el homenaje a Los del Río. Una pena, tú.

Pero siempre existirán canciones eternas, rebosantes de amor en cada palabra, con una composición impecable como las de Alejandro Sanz, con un toque de humor e ironía como las de M-Clan, con salero como las de La Cabra Mecánica, con talento como las de Álex Ubago, con originalidad y vanguardia como las de Carmen París, con gracia torera como las de Jaime Urrutia, con... lo que tú quieras encontrar, porque la oferta es más extensa de lo que a veces nos quieren hacer creer, y es que ¿pensarán que somos tontos?

Texto: Maru García Ochoa