Número 38, Marzo 2003

TÍTULO: Juan Nadie (Meet John Doe) DIRECTOR: Frank Capra FILMOGRAFÍA DEL DIRECTOR (selección): Sus primeros pantalones (1927), Amor prohibido (1932), Sucedió una noche (1934), Horizontes perdidos (1937), Vive como quieras (1938), Caballero sin espada (1939), Arsénico por compasion (1945), ¡Qué bello es vivir! (1947), Lo quiso la suerte (1950), Millonario de ilusiones (1959), Un gangster para un milagro (1961) PAÍS: Estados Unidos AÑO: 1941 INTÉRPRETES: Gary Cooper (Juan Nadie), Barbara Stanwyck (Ann Michell), Eduard Arnold, Walter Brennan, Spring Byington, James Gleason, Gene Lockhart, Irving Bacon, SINOPSIS: Ante un injusto despido, la periodista Ann Mitchel escribe un último artículo para su periódico. En él dice haber recibido una carta de un tal Juan Nadie que va a suicidarse como símbolo de protesta por la creciente desestabilidad e injusticia social. La repercusión pública de la carta obliga al periódico a crear un Juan Nadie. El escogido será un mediocre jugador de béisbol. Pero lo que empezó como un juego, alcanzará grandes dimensiones.

Frank Capra es un director que provoca tanta pasión como aborrecimiento. Películas muy sentimentales, moralismo anticuado, espíritu infantil... dicen los detractores de su cine. Sin embargo, guste o no guste, lo que es indiscutible es que este director norteamericano, de origen italiano, es uno de los pesos pesados de los años 30 y 40 de Hollywood, tanto por el volumen de su filmografía (casi 50 películas en 40 años de carrera), como por lo que en ellas aportó a la industria cinematográfica: en primer lugar, es el padre de todo un género: la comedia americana. En segundo lugar, su mirada optimista al hombre, una enorme fe en sus posibilidades de progreso y la firme creencia en que la fuerza del individuo que, apoyado por su comunidad, vencerá al "sistema" opresor, hicieron de él uno de los autores preferidos del público. Dice Capra que:"el sueño americano no es el dinero, sino la felicidad y la libertad". Tal vez esta afirmación sea otra de las razones del secreto de su popularidad. A todo esto hay que añadir la cantidad de interpretaciones memorables que Capra sacó de actores como James Stewart, Cary Grant o Gary Cooper. En fin, un referente cinematográfico donde los haya. Con Juan Nadie, Capra tenía el aval del éxito de películas como Sucedió una noche o El secreto de vivir, de manera que se movía con seguridad. Así creó una película, de la mano de su guionista de confianza, Robert Riskin, en la que se ensalzaban todos los valores citados anteriormente. La capacidad de fabulación de este director, combinado con su sutil sentido crítico envuelto en fina comedia, hacen de Juan Nadie un canto a la esperanza.

Texto: Eva Latonda