Número 38, Marzo 2003

Le bastó una sola película, Speed, para conquistar rápidamente el corazón del público. A ésta, le siguieron grandes éxitos como La red, Mientras dormías, Corazones robados, y más recientemente, Miss agente especial, Asesinato 1,2,3, o El clan Ya-ya. Quien la conoce coincide en que es un absoluto encanto, con un corazón de oro, y muy positiva. En Calibán tuvimos la oportunidad de encontrarnos con ella con motivo de la promoción de su última película, Amor con preaviso. Aunque es muy difícil conocer a alguien en tan sólo unos cuantos minutos, lo que sí pude observar es que, además de inteligente y con buen humor, Sandra Bullock es una mujer llena de delicadeza y sensibilidad.

Calibán.- Según tengo entendido tus padres son grandes melómanos. ¿Es influencia suya el hecho de que las bandas sonoras de tus películas suelan estar tan cuidadas?

Sandra Bullock.- No sólo son melómanos, de hecho son profesionales de la música. Mi padre es profesor de música y mi madre cantante de ópera. Te imaginarás que estoy muy acostumbrada desde bien chiquitita a escuchar a los grandes de la música. Recuerdo con cariño la cantidad de viajes, que hacía acompañando a mi madre en sus giras por Europa y por medio mundo. También me gusta la música moderna. La verdad es que tengo un gusto muy amplio musicalmente hablando. Sin duda alguna mis padres fueron los que me inculcaron el amor a la música, y es por eso que me gusta intervenir, en la medida de mis posibilidades, en la banda sonora de mis películas, cuidarla y elegirla con mimo. En esta ocasión le pedí colaboración a Hugh, pero sinceramente, no conseguimos coincidir en nada. Tiene un gusto musical de lo más extraño.

C.- Ya que hablas de Hugh Grant, ¿cómo ha sido trabajar con alguien como él?

S.B.- Hugh no sólo es un humorista de talento, sino que también es un consumado realizador y un actor increíblemente dotado a muchos niveles. Nadie puede hacerlo como Hugh. Lo que más admiro de él es su increíble ética en el trabajo y su tremendo perfeccionismo. Está constantemente pensando en maneras de hacer mejor una escena, ayudando y apoyando a todos los que le rodean. También tiene una visión global; es capaz de salir de la escena y estudiarla para ver lo que necesita la película, no sólo lo que su personaje necesita. Y es muy divertido.

C.- Marc Lawrence hace su debut como director con Amor con preaviso, ¿no es la primera vez que trabajáis juntos, verdad?

S.B.- Bueno, Marc, además de ser el director, también es el guionista de la película, y, sí, efectivamente ésta es nuestra tercera colaboración. Fue co-autor del guión de Miss agente especial y escribió Las fuerzas de la naturaleza, dos de mis anteriores trabajos. La verdad es que nos gusta trabajar juntos. Creo que existe un buen entendimiento profesional.

C.- Una estrella como tú puede elegir trabajar con quien le plazca. ¿Qué es lo que te atrae de los guiones de Lawrence como para que sigas repitiendo con él?

S.B.- Como te comentaba antes creo que conectamos. Es muy importante encontrar un buen ambiente de trabajo en donde predomine el entendimiento, y una vez que lo has encontrado ¿Por qué cambiar? Además, personalmente pienso que escribe muy bien este tipo de género. Da miedo y es difícil hacer una historia de amor en clave de comedia y Marc las concibe como nadie. Es increíblemente bueno con los actores, no le da miedo decirme si algo no funciona. Y, a diferencia de algunos guionistas-directores, se siente muy cómodo haciendo cambios en su material sobre la marcha.

C.- Es decir, una película realizada a la medida perfecta de Sandra Bullock, ¿no?

S.B.- No te imaginas lo complicado que es encontrar buenos papeles cómicos o románticos hoy en día, y para una mujer todavía más. A veces siento envidia de los hombres - envidia de la sana por supuesto -. Para ellos es más fácil encontrar protagonistas interesantes. Por eso confío en Marc, porque me conoce muy bien. Al comienzo de todo este proyecto no paraba de mirar por encima del hombro de su portátil mientras escribía el guión. Pero no me daba cuenta de que estaba añadiendo líneas a algo que estaba haciendo para mí. Es bastante difícil ser graciosa. Encontrar la química adecuada con alguien tampoco es fácil, por eso me siento muy afortunada de que finalmente todo cuajara y me permitiera colaborar tanto con Marc como con Hugh, dos hombres a los que de verdad admiro.