Número 40, Mayo 2003

Nuestras lealtades constituyen las líneas de fuerza que recorren nuestra vida y componen su hilo conductor; constituyen su guión: son aquello que se distingue al contemplarla, destacado sobre el fondo del vibrante e intenso magma de elementos inconexos que componen nuestra historia. La medida de nuestra biografía no es sino la de las lealtades que la recorren. Ellas perfilan nuestra alma y nos constituyen. Somos aquello que van delineando al cabo del tiempo nuestros compromisos observados a pesar de las dificultades. De ahí que la renuncia a las ideas de "compromiso" y "fidelidad" suponga la pérdida radical de nuestras posibilidades de encontrarnos a nosotros mismos, de realizar una personalidad, de ser alguien. Sólo apuntando lejos acabaremos descubriendo finalmente, con sorpresa, aquello de lo que somos capaces.

Juan M. Otxotorena, Nuestro Tiempo, enero-febrero 2003