Número 40, Mayo 2003

DIRECCIÓN: Enrique Urbizu
GUIÓN: Michael Gaztambide
INTÉRPRETES: José Coronado (Pedro), Zay Nuba (Juana), Juan Sanz (Fito), Sandro Polo (Jon) Yolanda Cobo (Sara) Silvia Espigado (Charo)
MONTAJE: Pablo Blanco
MÚSICA: Mario de Benito

¿Es verdad que la vida mancha? Y, ¿cómo son esas manchas? Para unos son negras y pringosas. Impiden ver el color que hay debajo. Para otros, las manchas son fruto del natural correr del tiempo que deja su huella en la ropa. Lejos de afearla, la dotan de cierto sabor añejo y curtido.

La mancha en la vida de Pedro (José Coronado) está a caballo entre esos dos tipos... Hace muchos años que se marchó a Londres y desde entonces no ha querido saber nada de su familia. Su vida allí no parece haber andado por caminos anchos. Hermanos de madre, Fito (Juan Sanz) y él conservan intactos sus recuerdos de infancia, y su obsesión por el juego y el riesgo. El regreso del hermano, supone para Fito un incentivo. Quiere retomar su vida, dominarla, dirigirla. Su amor a Juana (Zay Nuba) es su principal pilar. Pero una chispa de "no se sabe qué" surge entre los cuñados. La duda se cierne. ¿Es lícito responder a su llamada? ¿Es justo para todos?

El director de la película, Enrique Urbizu (La caja 507, Cachito, Cuernos de mujer) trata sobre algo que suele ser tratado con frivolidad en gran parte de las películas que nos llegan; el hecho de la infidelidad. Aunque Urbizu va más allá. En propias palabras del director "La vida mancha habla sobre el control de los sentimientos". Esos sentimientos capaces de hacernos caer en el mayor de los ridículos o en el más alto de los prestigios. Esos sentimientos que en tantas ocasiones deben ser gobernados por la razón, sin por eso caer en la tiranía o la estrechez. Enrique Urbizu, hace un retrato muy honesto del amor humano, de la capacidad de entrega y del sacrificio, sin caer en el melodrama, a través de la sencillez de la cotidianidad. Con una cámara segura y un montaje algo menos audaz que en La caja 507, este director nacido en Bilbao en 1962, demuestra una vez más que posee suficientes credenciales para dejar de ser un director más del cine español.

Y repite con José Coronado. Ha sabido sacar un enorme partido del actor que, por otra parte, está teniendo una estupenda racha de buenas películas y actuaciones. A Coronado le acompañan dos caras desconocidas pero muy sugerentes, Juan Sanz y Zay Nuba, quien posee un rostro tan bello como interesante.

Eva Latonda