Número 40, Mayo 2003

RICARDO ARJONA
Santo Pecado

Arjona es de esos artistas en los que las discográficas, cuando van a promocionarlo, ponen sus esperanzas a largo plazo, bueno más que sus esperanzas, la verdad, ponen la certeza absoluta de que va a pegar fuerte con un poco de tiempo. Son listos, saben donde hay un buen filón. Desde que en el 92, Ricardo edita su primer disco "Animal Nocturno", (por el que consigue 13 platinos y un diamante) su carrera es imparable, aunque en España no nos suene demasiado, él está considerado como uno de los cantautores clave del continente americano. Santo Pecado es un número uno en Méjico, Chile, Argentina y Estados Unidos. Por supuesto que nos tenía que llegar el turno de escuchar al narrador de historias por excelencia, un cantante al que a veces le importa tres pepinos la rima si no le vale para contar, así canta como habla y como siente por eso en ocasiones puede resultar un tanto difícil, puede crear una sensación de ¿qué es lo que va a decir ahora? Causa cierta inquietud, remueve el interés y llega un poco más allá con temas como "Se Fue" o "Dame". El vídeo de esta última se grabó en Barcelona con el fondo de los preciosos escenarios góticos de nuestra ciudad. Quizá su primer single sea un gran éxito, o el reconocimiento español le llegue con el segundo, la cuestión es que más tarde o más temprano irá subiendo peldaños, y cuando venga de visita cruzando el charco, se va a llevar una alegría.

TAMARA
Tamara

Maravillosa, de carne de gallina y los pelos como escarpias, preciosas letras de amor en un caldo increíble. Además, es una chica que cae bien, ya a primera vista, la ves con su cuidada belleza y esa sonrisa... y te encanta. Pero, lo siento de veras, pero si hay algo que no puedo soportar es los tics que poco a poco va adquiriendo... y que si no lo remedia pronto, dentro de cinco años estará más o menos haciendo como una mezcla entre Raphael, Luis Miguel y Julio Iglesias. Vayamos por puntos: 1. La "v" NO SE PRONUNCIA. 2. La "RR" sólo tiene dos letras, no cuatro. 3. Cuando cantes una "n" o "m", respira por la nariz, porque sino parece que estas acatarrada. 4. No deberías decir: sólo poro tenerelo... Creo que se dice: sólo por tenerlo.

Con estos cuatro puntos sería suficiente para que fueras perfecta. Sé que eres muy joven y te queda tanto, tanto tiempo. Sé que sabes elegir realmente bien tus canciones, como en el caso de "Cómo le explico" o "Quien como tú". Sé, además que yo no soy nadie para decirte lo que debes o no debes hacer, pero creo que en la sencillez está el buen gusto y como tú eres una chica sencilla y muy inteligente, te puede interesar esto que te digo.

Aunque no me hagas caso, te seguiré escuchando gual ¡Que lo sepas!

NATALIA LAFOURCADE
Natalia Lafourcade

Si con sólo 19 años es capaz de desprender esa madurez y esa personalidad tan arrolladora en sí misma y en todo lo que hace... que se echen a temblar las muchachas pavisosas e insípidas que pretenden conquistar el mercado musical... y hacedme caso, dejadlo, que ésta se va a quedar con todo... Firma la mayoría de sus temas, canta muy bien y toca un montonazo de instrumentos. Se ha dibujado la portada de su disco, en una especie de autorretrato, dice que la muñequita se llama Fouquitina. Además no ha dejado ni que le hagan el video, sin opinar... Me da... que esta chica, no sabe delegar. Sin embargo, los que la conocen dicen que no tiene nada de prepotente, que es simplemente alguien con las ideas muy claras... pero con una edad en la que asustan.

Dicen que dentro de un mes estará rondando las televisiones y radios de nuestro pais, en persona. Cuando llegue el momento, estoy segura de que tendrá clubes de fans y muchos medios interesados, porque su disco ya lleva algún tiempo sonando y es de los más radiados.

Ah, los del club de fans, tendréis que diseñar un símbolo, ¿no? Pues que sea un tenedor, que le apasionan y por eso se ha puesto el apellido artístico Lafourcade (forchetta = tenedor en italiano). Claro, esto es más lógico que llamarse Natalia Tenedor, pero podía haberse puesto, no sé, Tene Dora, ¿eh? ¡Con imaginación a mí!

Maru García Ochoa