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Si tenemos que hablar de un comunicador con carisma y personalidad ése es Lorenzo Milá... Un gesto ingenuo y divertido, una voz inconfundible y una perenne y blanca sonrisa lo distinguen de los demás. Todos le reconocen por su apellido tan característico y por el parecido con su hermana, la irrepetible Mercedes Milá. Ambas cosas las lleva con auténtico orgullo. De casta le viene al galgo dice el sabio refrán popular, pero lejos de aprovecharse de estas circunstancias, Lorenzo ha sabido aportar su particular visión y modo de hacer televisión, lo cual, no sólo dice mucho de él, sino que demuestra su inteligencia. Si a todo esto le añadimos que "el tío cae bien", (¿no os dan ganas achucharle
cada vez que sale por la televisión?), el resultado es óptimo... |
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Lorenzo Milá.- Ser capaz de transmitir emociones, captar la atención sin que parezca que lo pretendes, envolver bien el mensaje. Pero sólo me interesan los comunicadores honestos. Hay muchos que usan su capacidad de seducción para confundir y engañar. Hay que señalarlos y denunciarlos. C.- ¿Las posees tú? LM.- No, sólo poseo la capacidad de transmitir emociones, pero no ordeno bien los mensajes ni uso bien el sentido del humor. Pero todo se andará, ¡ja ja ja! C.- Hablando de comunicadores, acaba de estar el Papa entre nosotros, ¿crees que él sería un buen ejemplo de comunicador? LM.- No lo sé, lo he escuchado poco pero supongo que sus mensajes tienen la fuerza de la honestidad. Y además suelen llegar a una audiencia ávida y comprensiva. C.- Una pregunta tópica, ¿el comunicador nace o se hace? LM.- Hay de todo. Hay personas con una capacidad innata de captar la atención, aunque después hay que formarse, ser personas con contenido, con criterio. Eso multiplica su fuerza. Y hay quien aprende la técnica.
LM.- Sí, frente a las cámaras siempre se interpreta algo aunque la audiencia percibe si interpretas demasiado, si el personaje suplanta a la persona. Básicamente, hay que ser honesto y mostrarse como uno es. Si funciona, bien y si no, hay muchas otras maneras de hacer periodismo. C.- ¿Cuál es tu primer recuerdo de infancia? LM.- No lo sé, muchos. No sabría encontrar el primero. C.- ¿Cuándo fue la primera vez que descubriste que querías ser periodista? LM.- Nunca quise serlo. Llegué aquí buscando una forma de acercarme a las cosas que me interesaban: la naturaleza, el medio ambiente, la historia, la ciencia y la tecnología. El periodista ha ido creciendo en mí al contacto con verdaderos periodistas. Pero no soy vocacional en absoluto. C.- ¿Nunca te ha tentado otra profesión? LM.- Sí, claro. Historiador, piloto de aviación, naturalista. Pero ahora estoy metido en eso y es aquí donde me siento util. C.- Hay quien dice que uno de los grandes problemas de nuestra sociedad son los periodistas porque siempre buscan retorcerlo todo... ¡Defiéndete! LM.- Eso suena un poco absurdo. La esencia del periodismo es conocer y divulgar la realidad, algo que suele enfrentarle al poder. Lo que ocurre es que ahora funciona mucho el periodismo comercial, aquél que busca historias para conseguir audiencia y si no las encuentra las inventa o las tergiversa. Hay de todo, pero en general los periodistas hacen un gran servicio a la sociedad. Nos proveen de información, nos despiertan el interés y la curiosidad y nos acercan al conocimiento. |