![]() |
|
Ya sabemos que fue hace tiempo cuando se pusieron de moda las tabernas irlandesas en Madrid, con sus camareros pelirrojos con acento incomprensible (por lo menos para mí). Pero si a uno lo que le apetece realmente es tomarse una buena cerveza de fuera, bien tirada, con su espumita sobrándose y todo... lo mejor es el Finnegans, en serio. Yo no sé si será porque hoy ya hace calor, o porque se acerca la hora de comer, pero aunque normalmente no me gusta tomar nada cuando voy de reportaje, hoy no pienso perdonar. ¡Uf! Me siento un poco extraña sentada en una mesa, más sola que la una, creo que debería poner en remojo mis prácticas de colegio sobre cómo hacer amigos. Me pongo a pensar y lo único que recuerdo es: ¿puedo jugar con vosotras? Y me parece que no es la ocasión, optaré por sonreír. Las chicas de la mesa de al lado se lo están pasando bomba, son norteamericanas, de Oregón, empiezo a hablar con ellas y me dicen que están con Amanda, una amiga que vive en Madrid. Ella es la que mejor habla español, llevan dos días pateándose la ciudad, y tapeando por los bares, echaban de menos algo que "sonara" inglés y se han pasado por el irish. Mandy no lo conocía, ha sido casualidad, pero piensa volver porque se ha enterado que los miércoles ponen hip-hop y una oferta de 2x1 con las bebidas... y lo mejor de todo, podrá convencer a su novio español, Paco (que es un pirado del fútbol), para que salgan por ahí, después de ver el partido correspondiente en el Finnegans, casi como si estuvieran en el campo del Manchester United, no tendrá ninguna excusa para oponerse. Me cuentan que se han enterado de que hay muchos tipos de cerveza (¡ni idea!), dependiendo de su fermentación; las de baja, las de alta y las que fermentan espontáneamente, ellas están probando de todo... así están, más contentas que unas castañuelas. Les pregunto donde piensan ir a comer y me dicen que se van algún sitio donde pongan hamburguesas...¡¡¡AAAAhhg!!! NO LO PIENSO CONSENTIR, de qué le sirve a un norteamericano vivir en España si no aprende el placer de la dieta mediterránea, ahora mismo nos vamos todas a donde yo diga. Me las voy a llevar a Casa Lucio a comer huevos a ver si se enteran de lo que es bueno de verdad y dejan de comer guarrerías:¡Muy buena la cerveza Fanny- le digo a la encargada-. Gracias por todo, nos vamos a comer... COMO DIOS MANDA! |
|
Texto: Maru García Ochoa |