![]() |
|
Mis pies pisan la famosa Bourbon Street y no se atreven a andar por miedo a que todo desaparezca. Miro a un lado y a otro, las construcciones me parecen bellísimas, el ambiente es excitante y las calles me llaman para que las pasee hasta destrozar mis pies. Intento no parecer la típica turista emocionada, pero la cámara de fotos y la cara de lela creo que me delatan. Los olores saturan mi olfato, son demasiado fuertes, tanto o más que el desayuno que me he tomado, un montón de donuts llenos de calorías que aquí llaman bignet, y un Po-Boy, que es un sándwich enorme relleno de roast beef y pescado bañado en salsa, aquí todo lleva mucha salsa. Así que lo que se dice hambre... no tengo. Demasiados planes para el día de hoy, ya llevo retraso respecto al planing de actividades, sitios y horarios que me hizo mi hermano, mejor decido marchar a mi aire. El tranvía San Charles, que según él debía coger a las 10:00... lo cojo a las 12:38 y recorro la ciudad de un lado a otro sin demasiado orden ni sentido, además olvido hacer las fotos de rigor, se va a poner bueno. Bueno, mañana será otro día, creo que le haré caso, iré a hacer una visita a la plantación llamada "Laura Plantation" y veré si me siento cual señorita Escarlata, espero no olvidar hacer fotos esta vez. El domingo no pienso perderme la celebración de la misa en St. Louis Catedral, me han dicho que es maravillosa. Después iré al French Market que estará en el mejor momento para consumir sin control, tengo un montón de regalos que comprar que resultarán, como siempre, inútiles y poco prácticos, por mucho que me esfuerce. Mi hermano me programó también una visita al Vodoo Espiritual Centre... pero, como que paso, ¿eh? Vuelvo al hotel hecha unos zorros, y sólo me queda media hora para que venga George a buscarme... no, no he conocido a nadie, George es un ex novio de una hermana de una amiga, al que nunca he visto, y con el que he hablado siempre por mail. Es un entendido del Jazz y... ¡VA A LLEVARME AL FAMOSO FESTIVAL DE JAZZ DE NUEVA ORLEANS! ¡WUAU! He leído tanto que me tiemblan las piernas con la emoción. Me ha dicho que lo tiene todo controlado. Primero iremos al lugar donde se celebra oficialmente, un antiguo hipódromo llamado Heritage Fair, allí más de 400 músicos interpretan sus temas en multitud de escenarios. Hay tres carpas específicas para gospel, blues y jazz de las que creo que me tendrá que sacar arrastras. Además, folk, rock, country y música local representadas por Joe Cocker, Bob Dylan, Los Radiators... A la música latina o hispana se le da una mayor importancia cada nuevo festival. Este año estarán Carlos Vives, Los Lobos y el guitarrista de flamenco Carlos Sánchez. Aquí caben todos, como en el Arca de Noé de la cancioncita. La historia de este condado lo pide: las tribus nómadas que lo habitaron inicialmente, los inmigrantes franceses canadienses y alemanes que vinieron a colonizarla, los esclavos africanos, los españoles y por último los propios estadounidenses. Una herencia cultural que habla del mestizaje llevado a la plenitud y que yo voy a poder masticar esta noche, es que cierro los ojos y ya lo estoy viendo, siento escalofríos... ¡Jolín! La verdad es que me siento un poco mal, me llevo la mano a la frente y estoy sudando, y parece que me duele la cabeza, no puede ser, no puedo ponerme enferma ahora. Abro los ojos desesperada y... veo el techo de mi habitación... Por favor, otra vez no. ¡NO! He vuelto a delirar con la fiebre y he tenido de nuevo un sueño fantástico sobre un viaje a Nueva Orleáns, si es que no es nada bueno esto de pasarse todo el día pegada a Internet, lo hace todo tan real que no cuesta nada imaginárselo. ¡Dios mío! Si aún oigo las campanas de la catedral y noto el sabor del arroz en mi boca... sí claro, las campanas que llaman a misa de 7:00 y la comida que ha venido a hacerme mi madre. ¡Y LO PEOR ES QUE NO VOY A ESCUCHAR A BOB DYLAN! |
|
Texto: Maru García Ochoa |