Número 44, enero 2004

"La chatarra es la esquelatura de nuestra actual civilización, que cada fin de semana se está quedando en los huesos. El cadáver de un automóvil es ya casi tan patético como el cadáver de un hombre. Pues en realidad presupone cuatro o cinco víctimas que alguien ha devuelto al cementerio, porque eran ya cementeriales antes de emprender el viaje. La chatarra de los fines de semana que vemos en la televisión y en los periódicos, es el cascarón vacío y pisado por el cielo de una humanidad urgente y de una pasión inédita, la velocidad. Por que no se corre para llegar. Se corre realmente para correr o para no llegar. Mi amiga Nuria Opel me tienta siempre con aventuras automovilísticas, pero uno prefiere que la vida le atropelle parado, mejor que atropellar uno a la vida que pasa con matrimonios, niños y la televisiva suegra.(...) La chatarra del fin de semana no es sino el pudridero de reyes del volante. Pagamos el coche a plazos y pagamos la fiesta en muertos.

Francisco Umbral, El Mundo,
10 de Diciembre de 2003