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C.- Tendrían que ser los propios periodistas los que quisieran que las cosas cambiaran. MC.- Pasamos por un mal momento. Escribo el libro para la reflexión, para plantearnos por qué C.- Visto así el panorama, precisamente tu libro es una isla, ¿no? MC.- Desde luego es el primero que se escribe así, desde dentro. Está sacado de las mismas vísceras. Sin embargo, ha tenido muestras muy positivas. Hay mucha gente, muchos compañeros y amigos que se han sentido identificados. C.- ¿Y no tienes miedo a que se te tache de retrógrada? MC.- No, la verdad es que me siento muy apoyada. Mi libro no es nada teórico. Retrata un comportamiento. Todo lo que en él cuento no sólo lo he visto, es que también lo he hecho. Yo no entro a valorar, sólo a describir. Sé que muchas de las cosas que digo van a dejar al lector muy noqueado, pero es así. El libro está hecho con mucha honestidad, desde las tripas, se que tengo razón en todo lo que digo y eso me da seguridad y no me importa lo que otros puedan decir. C.- ¿Qué esperas después del libro? MC.- No sé a donde me va a llevar todo esto. Me encuentro en un momento de mi vida un poco puente. Lo que sí sé es que no voy a seguir haciendo este tipo de televisión. Si el periodismo no me deja hacer lo que quiero, me voy y ya está. No tengo ningún problema en este sentido. C.- Una actitud heroica la tuya. MC.- No es heroica, es honesta. La vida te ofrece un montón de alternativas, no me voy a cegar por nada. Sólo sé que quiero ser feliz y este trabajo me hacía muy infeliz. C.- ¿Qué eliges como espectadora? MC.- Soy de las que piensan que la televisión es un instrumento estupendo si se sabe usar. Creo que hay que ver la televisión. No verla no soluciona el problema de la telebasura, lo que hay que hacer es aprender a verla. Suelo ver las generalistas, también me gusta bastante TV3 por la razón que te he dicho antes. Además, veo programas sueltos que me interesan. Procuro que la televisión no me encuentre si no que yo encuentre la televisión. Me niego a las televisiones por cable y las digitales. C.- ¿Por qué? MC.- Porque lo único que aportan es más basura donde tener que elegir. Además, a mayor oferta televisiva mayor tiempo delante de la tele. C.- Es preocupante el tiempo que las personas podemos llegar a pasarnos delante del televisor, ¿verdad? MC.- Es preocupante no sólo el tiempo, sino también la falta de discriminación. Los niños por ejemplo, se pasan horas viendo la televisión sin que nadie les controle y en ellos el poder de C.- ¿Crees que tenemos la televisión que nos merecemos? MC.- La gente no está satisfecha porque no es tonta. Es cierto que no todo el mundo tiene la misma formación, ni el mismo criterio, ni la misma capacidad de crítica. Por eso hay que ejercitar al telespectador, ayudarle a que fomente la capacidad de apagar la televisión a tiempo. El tipo de televisión que ofertamos perjudica más a los menos formados que a los más formados. C.- ¿Por qué nadie se atreve a hacer una buena televisión? MC.- Porque es más difícil. Hay que invertir más tiempo y el tiempo es dinero. Hay que tener más paciencia para obtener resultados y hoy en día todo se quiere a la voz de ¡ya! Hay que tener una mayor amplitud de objetivos; hay que pensar más, por lo tanto hay que trabajar más, y esto es menos rentable a corto plazo. La televisión está en manos de empresarios que lo que quieren es ganar mucho dinero sin pensar en las consecuencias. Pero a fin de cuentas, todos los que hacemos televisión somos conscientes de la perversidad. C.- ¿Cómo calificarías tu libro? MC.- Es ameno aunque muy duro. Es fresco y demoledor. Reconozco que no doy salida, pero es que yo no tengo la solución a esto. Yo sólo sé lo que sé. C.- Te veo un poco baja anímicamente, ¿no? MC.- No, es que la televisión es así, qué le vamos a hacer. Estaba peor antes, cuando tenía que hacerla, me resultaba muy frustrante. Haber escrito el libro me ha servido como desahogo, como una terapia de liberación. Ahora me siento con más coraje para enfrentarme a la vida. C.- Desde luego el libro está teniendo mucho éxito. Está agotado en todos los sitios. MC.- Sí. Desde luego, el hecho de que el libro esté funcionando tan bien me ha dado m C.- No, si al final te vas a convertir en un fenómeno mediático. MC.- (Risas) No lo creo. Es mi primera experiencia de este tipo. Todo me ha pillado por sorpresa. No me esperaba tanta cobertura. Lo más importante para mí es que me han hecho caso los medios más serios. Además, el hecho de que Carmen Alborch haya firmado la presentación le da carta de naturaleza al libro, como cierto prestigio y fiabilidad. C.- ¿Vas a escribir más libros? MC.- Bueno, yo no soy escritora. Sé escribir por mi profesión, pero para escribir hay que tener una disciplina y una enorme imaginación. Yo no puedo escribir cualquier cosa, es decir, que no soy novelista ni nada de eso. Eso está a otro nivel. Tengo ofertas de la editorial que me ha publicado Mírame tonto, pero todavía no sé qué voy a hacer. Todo esto me ha dejado la puerta abierta a un campo que nunca antes me había planteado: mesas redondas, conferencias |
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Eva Latonda |